La FGE guarda sospechoso silencio

Ya son 11 días de que Oscar y dos amigos fueran sacados de sus domicilios por presuntos miembros de la fiscalía; cuando acudieron a la instancia, les dijeron que la detención jamás ocurrió; al día de hoy no se sabe nada de ellos

Por Elizabeth Ríos Chavarría

“Estas personas forzaron la puerta e ingresaron por él. Resulta que aprehenden a mi hijo y pues estas personas se identificaron de la fiscalía, por lo que cedió”, relató el padre de Oscar Manuel Guinda, de 25 años de edad/Foto: Archivo Especial

“Estas personas forzaron la puerta e ingresaron por él. Resulta que aprehenden a mi hijo y pues estas personas se identificaron de la fiscalía, por lo que cedió”, relató el padre de Oscar Manuel Guinda, de 25 años de edad/Foto: Archivo Especial

A poco más de diez días de que personas se llevaran a Oscar, junto con otros dos amigos en Jardines del Valle en Zapopan, familiares exi­gen avances en las investiga­ciones pues en la fiscalía no les dicen nada; nadie los está buscando y cada vez están más desesperados por no sa­ber de ellos, acusaron.

De acuerdo a familia­res de Oscar, el pasado 14 de enero, casi a las 10 de la noche, unos sujetos, que se identificaron como integran­tes de la fiscalía, bajaron de un vehículo y lo levantaron, junto con su amigo y el pri­mo de su amigo, justo afue­ra de su casa.

“Cuenta mi nuera que es­cuchó un freno fuerte (afuera de la casa), ruidos y forcejeos, que se quiso asomar pero se mete mi hijo con una bebé en brazos para resguardarse, y pues estas personas forzaron la puerta e ingresaron por él. Resulta que aprehenden a mi hijo y pues estas personas se identificaron de la fiscalía, por lo que cedió, le pasó la niña a mi nuera y pues les dijo que no les hicieran nada a ellas, y pues hasta ahí nos quedamos”, relató el padre del primero, Oscar Manuel Guinda.

Explicó además que cuan­do ocurrió todo, la mamá del amigo de su hijo constató con un conocido de la fiscalía que los habían detenido, por ello, se presentaron a las instala­ciones el lunes siguiente para ver cómo sacarlos, solo para encontrarse con la sorpresa de que nunca los detuvieron, o al menos eso fue lo que les dijeron.

A partir de entonces, señaló, ha sido todo un pere­grinar para saber qué fue lo que ocurrió, pues si bien interpusieron las denuncias correspondientes las inves­tigaciones no han avanza­do y es poco lo que les han dicho, a pesar de que había unas cuantas cámaras en el lugar de los hechos. Ade­más, manifestó que han acu­dido a Derechos Humanos y otros organismos, pero no han obtenido tampoco mu­cha ayuda.

“Es el clamor que tenemos nosotros como padres deses­perados, porque (sin avances) nos orillan a acercarnos a los medios, buscando de algu­na manera ser escuchados y alertar a la población de lo que está pasando. Es una de­cepción porque nadie los está buscando”.

Oscar tiene 25 años y dos hijos pequeños, el amigo se llama Saúl y tiene 30 años, mientras que el primo de este último se llama Alex y tiene 24 años, por ello, familiares esperan que con esto esperan meter presión a fin de que au­toridades les puedan dar ma­yores respuestas.