Lo que antes demoraba 30 minutos, hoy toma tres horas

Por Rafael Hernández Guízar

Desde temprana hora, los que necesitan solicitar algún acta o certificaciones de documentos deben armarse de paciencia pues acude gran cantidad de ciudadanos; encima de esto, las empleadas del lugar manifiestan que “el sistema se cae a cada rato”/Foto: Francisco Tapia

Desde temprana hora, los que necesitan solicitar algún acta o certificaciones de documentos deben armarse de paciencia pues acude gran cantidad de ciudadanos; encima de esto, las empleadas del lugar manifiestan que “el sistema se cae a cada rato”/Foto: Francisco Tapia

Más de tres horas se tarda una persona para obtener un acta de nacimiento en la Di­rección General del Registro Civil de Jalisco.

El trámite que no tardaba más de 30 minutos en realizar­se, ahora se ha convertido en una carrera de aguante, pues hay que llegar al edificio ubi­cado en la colonia Miraflores, sobre la avenida Alcalde, des­de las ocho de la mañana para hacer fila y obtener una ficha, sólo se reparten 600 diarias y dependiendo del lugar que tengan las personas, pueden tomar hasta tres horas o más para llegar a las cajas y pedir alguna partida de nacimiento.

“Es el colmo que se tenga que hacer tanto tiempo para tener una simple acta, yo ten­go aquí desde antes de que abrieran y mire, son las 12 y a penas me va a tocar entrar, es perder todo el día y nada  más aquí está abierto porque en Guadalajara que es donde me toca, pues no, dijeron que no iban a abrir que ir lo de la pandemia”, dijo muy molesta la señora Claudia Gómez, una de las entrevistadas por Pá­gina 24.

“Mire, yo necesito una acta de mi esposo porque se murió y pues hay que meter las cosas con el abogado, en­tonces necesito la de defun­ción y la de nacimiento, es una cosa que en el registro donde nos toca pues era más rápido pero ahora hay que ha­cer esta fila enorme, ya de por sí con la pena que traigo toda­vía porque acaba de fallecer tiene apenas dos meses que se fue, y pues ni sé dónde dejé las cosas por eso es que tengo que venir a pedir otras vez las actas, pues para arreglar lo de la casa”, siguió.

Tras conocer de la moles­tia que causa a las personas acudir a realizar este tipo de trámites, fuimos al edificio administrativo para constatar lo señalado y en efecto, vimos que desde temprana hora, los que necesitan solicitar algún acta o certificaciones de do­cumentos deben armarse de paciencia, pues acude una gran cantidad de ciudadanos a solicitar sus documentos.

Además, dentro del ar­chivo, las encargadas de dar atención a la ciudadanía cons­tantemente señalan que el sis­tema se les cae, lo cual hace casi imposible obtener un acta cuando es de otro estado y debe regresar el interesado al menos una o dos veces más.