Es absurdo que nos restrinjan: Dueños de gimnasios
De no ser posible, exigen al gobierno que al menos garantice apoyos económicos
Por Elizabeth Ríos Chavarría

Gran parte del año pasado, los dueños de gimnasios sufrieron por el cierre de actividades para frenar contagios de COVID-19; el impuesto por el gobernador el viernes significa el último clavo en el ataúd para sus negocios. Por esto exigen un reajuste en las medidas del botón de emergencia/Foto: Francisco Tapia
Porque obligarlos a cerrar nuevamente por lo que resta del mes sería todavía más perjudicial para el gremio, propietarios y trabajadores de gimnasios en el estado se manifestaron en la ciudad; le exigieron al gobernador Enrique Alfaro Ramírez permitirles trabajar durante el nuevo botón de emergencia.
Las nuevas medidas restrictivas debido a la pandemia por COVID-19, vigentes hasta el 31 de enero, contemplan el cierre de actividades como gimnasios, sin embargo, por cómo es que el sector se ha visto afectado durante el 2020, por los cierres que en su momento hubo, es que ayer se postraron a las afueras de Palacio de Gobierno para solicitar les dejen trabajar.
“Mil gimnasios se perdieron y de continuar con un cierre de 25 días o más, estaríamos perdiendo un 35 por ciento más. Incluso ya hay ahorita gimnasios, compañeros que están reportando ya su cierre porque ya no hubo para pagar sueldos la semana pasada”, refirió Mauro Guerrero, presidente de la Unión de Propietarios de Gimnasios del Estado de Jalisco.
Apeló a que se les permita abrir, tras lo que batallaron por reactivarse, pues contrario a lo que se cree, en este tipo de espacios se implementan todo tipo de protocolos sanitarios para inhibir riesgos de contagio por coronavirus, ya que la necesidad de trabajar es mucha.
Al respecto, recordó que cuando empezó la pandemia había 2 mil 600 gimnasios operando con normalidad, no obstante, al corte de hoy solo se mantienen mil 600, con miras a que varios de ellos dejen de funcionar en próximos días si no se les permite una reactivación de labores.
También, agregó que en el caso del botón actual un cierre de quince días para ellos significaría una pérdida mínima de 15 mil pesos por gimnasio, lo cual no se pueden permitir, pues pagan salarios, renta y servicios que no esperan.
“Para nosotros no frenan los impuestos, las rentas, el pago de luz, entonces, la mayoría de nosotros ya no alcanzamos a cubrir la nómina de nuestros empleados, entonces de ahí la urgencia y la necesidad de aperturar nuevamente nuestros negocios”.
Por ello, exigieron den marcha atrás a la restricción que les impide operar, y llamaron al gobernador a cumplir su palabra en torno a los supuestos apoyos económicos que le darían al gremio, para reactivarse, pues hasta el momento ninguno de los compañeros ha recibido ayuda alguna, a pesar de que más de alguno tuvo que vender equipo a fin de solventar los costos de operación y nómina.
