Largas filas de ciudadanos para aprovechar descuentos en impuestos

Por Elizabeth Ríos Chavarría

A pesar de que las re­comendaciones por la pan­demia por COVID-19 si­guen vigentes, ayer desde temprano las recaudadoras de la ciudad lucieron aba­rrotadas de tapatíos en pos de ponerse al corriente con sus pagos del predial y re­frendo vehicular.

En un recorrido hecho por Página 24 se constató que en recaudadoras como la municipal número 1 o la estatal 0, ambas en pleno centro histórico de Guada­lajara, desde las cinco de la mañana ciudadanos co­menzaron a hacer las filas a la espera de que las ofici­nas abrieran.

En el caso de esta última, para el pago del refrendo vehicular, el enojo y confu­sión imperaron en muchos quienes no se enteraron que las oficinas abrirían a las 10 y no a las 8 de la mañana, por lo que sin respetar sana distancia y con bajas tem­peraturas, no les quedó de otra que esperar.

“Llegué a las seis más o menos y ya había gente, como una diez personas antes que yo, la bronca fue que ahorita hace no mucho nos avisaron que abrirían hasta las 10, pero pues ni un letrero ni nada como puedes ver”, dijo Juan José González.

A unos los mismos guar­dias del lugar les explicaron que se avisó con tiempo so­bre los horarios que habría al menos estos primeros días, por motivo de inicio de año, sin embargo, mu­chos ni enterados estaban lo que les valió perder más tiempo de su mañana de lo previsto.

“Por lo regular cada año madrugo, me siento mejor porque es mi forma de te­ner mis cosas al corriente. Yo llegué temprano a pagar el predial (en la recaudado­ra 1), lo pagamos a las siete de la mañana que abrieron, pero llegué desde las 5 para formarme. Allá fue una maravilla porque aunque hicimos cola en 10 minutos salimos, mis respetos para el ayuntamiento, de ahí me pasé para acá, y aquí les falló, pero nos ajustamos, aunque deberían tener un anuncio porque nos sor­prendió el horario”, agregó don Roberto.

La fila rodeó toda la cuadra y aunque al final las oficinas abrieron antes de las 10, debido a la deman­da de la gente, gran parte del día lució abarrotada de ciudadanos a la espera de poder pasar.

Un mismo panorama se vivió en la recaudadora municipal 1, por la calle Miguel Blanco, en donde incluso trabajadores del municipio habilitaron sillas al resguardo de carpas a lado de Los Dos Templos, en un afán de controlar me­jor las filas y suscitar en la medida de lo posible la sana distancia.

No obstante, como tam­bién muchos, en especial personas mayores, comen­zaron a llegar desde antes de las siete de la mañana en que abrieron las ofici­nas, para las 8 todas las sillas estaban ocupadas y por fuera de la carpa las fi­las no se hicieron esperar de quienes buscaban pagar su predial.

“Vengo cada año (tem­prano) para adelantarme en los pagos. Llegué hace casi como media hora, ya tene­mos rato, aquí me sentaron, pero como se ve un poco lenta la fila porque ya ten­go rato y no me he movi­do, otros años también toca mucha gente, pero ahora nos pusieron de este lado”, agregó Bertha Arriaga.