Tiendas, negocios y gente hacen poco por inhibir contagios de COVID
La gente se sigue poniendo el cubrebocas, sin embargo a algunos ya se les olvidó en casa; en los locales comerciales los tapetes están secos, el gel fuera de alcance o no hay, el termómetro ya se guardó y sólo quedan las huellas de rayas y “x” que marcaban la sana distancia…
Por Elizabeth Ríos Chavarría

Las autoridades no vigilan el cumplimiento de las medidas sanitarias, y la gente se aglomera en diversos puntos de la ciudad, a riesgo de contraer el virus/Fotos: Francisco Tapia
A pesar de que el cumplimiento de los protocolos sanitarios fue una condicionante para que negocios de todo tipo de giros comerciales pudieran abrir al público, de cara a la pandemia por COVID-19, lo cierto es que hoy en día son pocos los que realmente se apegan a estas medidas sanitarias.
En un recorrido hecho por Página 24 a los comercios del centro histórico de Guadalajara se pudo constatar que cada vez es menor el número de negocios que se apegan estrictamente a las medidas para inhibir riesgos de contagio por coronavirus, como el uso de tapetes sanitizantes, gel antibacterial o la toma de temperatura.
Aunque un gran número de locales cuenta todavía con ellos, lo cierto es que durante el día los famosos tapetes sanitizantes lucen secos o descoloridos por falta del desinfectante, mientras que en otros negocios ya solo ponen una franela pero igual de seca nada más por aparentar.

Aunque un gran número de locales cuenta todavía con tapetes sanitizantes, lo cierto es que durante el día lucen secos o descoloridos por falta del desinfectante, mientras que en otros negocios ya sólo ponen una franela, pero nada más por aparentar. Lo mismo con las “x” que marcan espacios de “sana distancia”
En cuanto al gel antibacterial, hoy con suerte encargados dejan las botellas en la entrada para que clientes se hagan de él, cuando antes había alguien que te lo colocaba, sin embargo, esto no siempre es una constante pues a veces ni botella dejan.
También, y a pesar de que fue uno de los puntos más exigidos por autoridades –y reprochados por comerciantes–, el uso del termómetro ha quedado prácticamente en el olvido, a excepción de algunas tiendas departamentales grandes en donde todavía persiste la práctica de medir la temperatura.
“De este lado de la calle no nos ayuda el sol porque toda la mañana pega directo y por más que pongamos el agua con cloro en los tapates a la hora ya está casi seco de nuevo, pero se hace lo que se puede”, platicó Norma, encargada de una tienda de calzado.
“Ya ni lo pisas (el tapete) de lo seco que está, al menos unos todavía te restringen el paso cuando nos juntamos muchos, pero la verdad es que ya en donde quiera ves que se relajó todo, yo le pongo (desinfectante) al tapete unas tres veces porque con el sol se evapora”, agregó Edgar Gómez, de un local de ropa.
Además, el flujo de clientes es cada vez menos supervisado por encargados de las tiendas, y es que, si en un inicio, cuando reabrieron, había cintas de contención y señaléticas, para controlar el flujo, estos pasaron a ser inexistentes.
