Es el principal problema para impartir justicia: Jalisco Cómo Vamos
Por Elizabeth Ríos Chavarría

Además de la histórica corrupción en este poder, académicos, abogados y funcionarios encontraron otros graves problemas, como la insuficiencia y la falta de autonomía presupuestal, pues provoca de manera directa un déficit de la plantilla de personal y en los materiales e infraestructura/Foto: Elizabeth Ríos Chavarría
En el estudio del Poder Judicial Jalisco 2020, realizado por diversos organismos, el principal problema de este poder es el de la corrupción, de acuerdo a la percepción de académicos, abogados, funcionarios y ex funcionarios.
En este ejercicio, elaborado por Jalisco Cómo Vamos, Demoskópica México y el Observatorio del Sistema de Justicia en la entidad, se recopilaron las percepciones de cierto sector de la sociedad con la finalidad de identificar no solo las debilidades sino las áreas de oportunidad para mejorar la impartición de justicia en la entidad.
Por ello, además de la corrupción, entre los principales problemas se encontraron la insuficiencia y la falta de autonomía presupuestal, pues provoca de manera directa un déficit de la plantilla de personal y en los materiales e infraestructura.
Aunado a esto, reveló el estudio la dilación en la impartición de justicia, generado tanto por el tema presupuestal, como por el retraso tecnológico que la infraestructura presenta y a la falta de homologación de procedimientos judiciales.
También, la opacidad en los procesos y la no transparencia en sentencias y juicios; falta de colaboración institucional para la eficiencia del proceso judicial; una escasa vocación de servir en los funcionarios; así como presiones internas y externas que influyen en las decisiones de los encargados de impartir justicia.
“A partir de esta aproximación a un diagnóstico debemos de ir a más, porque estamos urgidos de un Poder Judicial autónomo en todo sentido, que sea factor de equilibrio para el ejecutivo y el legislativo, y que sea proveedor de la justicia de la que aún estamos distantes, aunque menos de lo que estábamos hace cuatro años. El estudio del Poder Judicial 2020 es una brújula que señala una ruta a condición de que lo leamos críticamente y pongamos manos a la obra”, señaló Augusto Chacón de Jalisco Cómo Vamos.
Entre las debilidades se detectó la falta de acceso a varios procesos; la limitación de recursos materiales y humanos; resistencia a la implementación de innovaciones tecnológicas; nepotismo o incumplimiento de procedimientos, por mencionar algunos aspectos.
Aunque hubo algunas fortalezas plantadas, como la de la institucionalidad o la apertura para la integración de gradual de la mujer, fueron más los retos que se señalaron, tendientes a generar mayor coordinación y homologación de criterios operativos, el fortalecimiento del Consejo de la Judicatura, garantizar transparencia en los procesos, autonomía presupuestal, la correcta distribución de los recursos, y consolidar el Instituto de Justicia Alternativa y sus mecanismos.
Con la participación de varias universidades, como ITESO, UP, UdeG o UNIVA, académicos apostaron por este estudio como una guía para que desde el Poder Judicial se trabaje por mejorar la impartición de justicia.
