A ver cómo salimos Navidad y fin de año: Ciudadanos

Muchas personas que perdieron sus empleos por el cierre radical de negocios debido a la pandemia tratan de encontrar un nuevo jale, pero las opciones son escasas y “flacas”

Por Rafael Hernández Guízar

Ciudadanos denunciaron ayer que arreció el desempleo en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), se que­jaron de que los trabajos que se ofrecen no ayudan siquiera a alimentarse dignamente.

Tras varias denuncias ciudadanas que llegaron a la redacción de Página 24, acudimos al centro de Gua­dalajara para recabar testimo­nios acerca de la opinión de las personas sobre el oscuro panorama laboral en la zona metropolitana, luego de los despidos que se dieron por la pandemia de coronavirus.

“Pues a mí se me acabó el trabajo, yo estaba cham­beando (sic) aquí por el Par­que Morelos, en una nevería, y me despidieron, me dije­ron que ya no me ocupaban y he estado buscando pero pues pagan bien poquito, lo más que están ofrecien­do son mil pesos a la sema­na, mil 200 cuando mucho, y eso pues no alcanza para mantener a la familia”, dijo Humberto Rosales, uno de los entrevistados.

–¿Y qué va a hacer?

–Pues ahorita por lo pron­to agarrar lo que se pueda, tenemos que hacer lo de la cena de navidad y comprar­les a los hijos el niñito Dios, a ver cómo se pone, lo que sí es que para entrar el año hay que buscar algo mejor por­que si no pues no la vamos a hacer.

–¿Cuántos mantiene us­ted?

–A mi señora y a dos hi­jos, de 8 y 5 años. Y pues como le digo, no alcanza, mi señora pues vende cosas por catálogo y afuera de la casa en un tianguis que se hace, pero no es lo mismo sin el ingreso seguro. Así que pues ni modo, como dicen, ahori­ta lo que caiga es bueno, hay que salir adelante ni modo que no.

Este y otros ciudadanos entrevistados lamentaron que con los raquíticos sala­rios no se logra siquiera ac­ceder a la canasta básica.

Según datos de la Uni­versidad de Guadalajara (UdeG), los productos que integran la señalada canas­ta básica superan los 11 mil pesos, algo que está casi tres veces por encima a lo que se paga en los trabajos.

Pero la situación recrude­ce, pues hay quienes además pagan renta, misma que no baja de mil 200 pesos, y el costo del transporte público que está en 9.50 cada viaje, a lo que se agrega el costo por atención médica en lo particular, pues la mayoría de los trabajos no incluyen seguridad social.