Olvidan que todavía hay contingencia sanitaria
Por Rafael Hernández Guízar

Las autoridades han llamado a la población a evitar concentrarse en espacios públicos, a mantener la sana distancia y a usar cubrebocas, al parecer en la plaza principal de Tonalá esto queda en el olvido; incluso han quitado las cintas de las bancas para poder sentarse/Foto: Francisco Tapia
Ciudadanos en Tonalá hacen caso omiso a las restricciones de las autoridades sanitarias, ayer constatamos que una gran cantidad de personas se aglomeran en la plaza principal.
Aunque tanto las autoridades estatales como las municipales han pedido a las personas no hacer uso de los espacios públicos para la recreación, sino más bien, evitar las aglomeraciones y mantener la “sana distancia”, en los hechos, se aprecia una gran cantidad de personas en las calles.
“Claro que existe, y es algo en lo que todos corremos el riesgo. Lo que las autoridades a nosotros nos permiten con todas las medidas de higiene es seguir trabajando, pero sí hay mucha gente que no está entendiendo”, dijo Antonio, uno de los comerciantes de esta plaza Cihualpilli, ubicada en la cabecera municipal.
“Entendemos que es la necesidad de salir a comprar lo básico, pero sí es importante pues que tratemos de hacer caso a las recomendaciones”, agregó.
Gente sin cubrebocas, sin mantener distancia, incluso que están la calle sin siquiera tener en cuenta que al entrar a los negocios deben cumplir con protocolos de seguridad sanitaria como se dispuso como condición para que puedan seguir operando.
“No, eso ni existe, yo creo que más bien es todo un invento para tenernos a todos metidos en la casa y que no nos demos cuenta de lo que está pasando, de cómo se están quedando con el dinero del pueblo, y eso es en todos lados, no nada más en México”, dijo uno de los ciudadanos entrevistados ayer por este reportero.
Familias con niños pequeños, adultos mayores y mujeres embarazadas. Los tres grupos de riesgo que se han señalado como más vulnerables al COVID-19, se aprecian por doquier en calles de la villa artesanal.
Sin embargo, trasciende que aunque se colocaron cintas en algunos espacios para evitar que las personas hagan uso de las bancas –por ejemplo– la ciudadanía la hace a un lado para sentarse.
