Otra vez la “ideota” de Alfaro dejó varadas a miles de personas

De ida todo bien, pero para regresar a sus casas, muchos trabajadores tuvieron que irse en taxi, ante la falta de camiones

Por Elizabeth Ríos Chavarría

El segundo fin de semana de “parón de actividades” se vivió casi como el primero: con cientos de jaliscienses esperando largos minutos a que pasara el camión; quienes por fin lo tomaban se terminaban aglomerando al interior de las unidades/Fotos: Francisco Tapia

El segundo fin de semana de “parón de actividades” se vivió casi como el primero: con cientos de jaliscienses esperando largos minutos a que pasara el camión; quienes por fin lo tomaban se terminaban aglomerando al interior de las unidades/Fotos: Francisco Tapia

A pesar de que se modifi­có el botón de emergencia, al extender el transporte público los fines de semana, pero solo hasta las dos de la tarde, ni con ello se evitaron las múl­tiples afectaciones de tapatíos que se las tuvieron que arre­glar para poder moverse por la ciudad ya sea a sus trabajos o casas.

Si bien por la mañana del sábado y domingo no tuvie­ron mayores complicaciones para trasladarse a sus traba­jos, el regreso para más de alguno fue un calvario ya que tuvieron que irse ya sea solos o acompañados en taxis para poder solventar las altas ci­fras que también padecieron de carros amarillos.

Otros más tuvieron que correr para alcanzar alguna de las últimas unidades, aun­que ello les valió esperarse de más –porque varias tardaron– o apretujarse más, con el ries­go de contagio por Covid-19 a falta de más camiones para llegar a su destino.

“Vi que hace rato estaban esperando unas señoras y me fui a conseguir cambio para el camión y ya no las vi. Tenían rato esperando y no sé si se fueron en estos taxis o si al­canzaron camión, yo voy para Plaza del Sol, a ver si pasa un 626, si no me va a tocar pagar taxi”, refirió Raúl Camacho en el Parque Revolución.

En gran parte de la ciudad este fue el escenario: negocios cerrados y ni un alma en las calles

En gran parte de la ciudad este fue el escenario: negocios cerrados y ni un alma en las calles

En redes sociales tampoco faltaron los reportes de cómo algunas paradas de camión, previo a las dos de la tarde, lucieron llenas por docenas a la espera de poder alcanzar la última unidad. De manera particular para la zona de Pe­riférico fue donde más se pa­deció de esto, ya que en otros lados como la zona centro de Guadalajara, algunas paradas de camión lucieron por el contrario más solitarias.

“Todo está cerrado, la gen­te no tiene a nada a qué venir a menos que esté de paso. No hay nada abierto y si no habrá camión pues ni para qué bata­llar, si acaso verás a quienes venimos a trabajar y pues ahí ya es otro asunto, yo trabajé hasta la una para alcanzar ca­mión pero por ejemplo mi cu­ñada sale hasta la seis y verá si toma taxi o le habla a mi hermano para que venga por ella”, agregó por su parte Lo­urdes García.

Aunado a las restricciones del transporte o las altas ta­rifas en los taxis, el personal esencial que sí pudo subirse a un camión después de las 2 de la tarde también sufrió, ya que la frecuencia de paso no fue la esperada, lo que les suscitó esperar hasta 40 minutos por una unidad.

El botón de emergencia estará vigente hasta el vier­nes 13 de noviembre. Con la finalidad de inhibir la tasa de contagios por COVID-19, ne­gocios no esenciales deberán cerrar a las 19 horas, mientras que el transporte público de­jará de prestar servicio a las 21 horas lo que resta de la se­mana.