Conductores de UBER y Didi amagaron con ahorcar el tráfico y los escuchan

Se acordó que puedan trabajar los sábados y domingos a partir de las siete dela mañana y hasta las dos de la tarde, lo que el fin de semana pasado no ocurrió

Por Rafael Hernández Guízar

Decenas de conductores de redes de transporte se reunieron en las afueras del estado Akron, desde donde pretendían salir con rumbo al centro de la ciudad capital para generar presión contra la arbitraria medida de impedirles trabajar, pero no fue necesario: el gobierno estatal dijo que sí podrían transitar/Foto: Cortesía

Decenas de conductores de redes de transporte se reunieron en las afueras del estado Akron, desde donde pretendían salir con rumbo al centro de la ciudad capital para generar presión contra la arbitraria medida de impedirles trabajar, pero no fue necesario: el gobierno estatal dijo que sí podrían transitar/Foto: Cortesía

Decenas de carros de pla­taformas de transporte como UBER y Didi causaron revue­lo ayer al amenazar con arar el tráfico, el gobierno del estado cedió a sus pretensiones y aho­ra podrán trabajar los fines de semana.

Los choferes de estas plataformas digitales de transporte privado habían señalado en días anteriores que ayer se manifestarían para que el gobierno del es­tado cediera a sus peticio­nes para que ellos al igual que los taxistas “amarillos” pudiesen brindar sus servi­cios de transporte, sin em­bargo, pudo más el músculo que mostraron que el tráfico abrumador que prometían pues el gobierno estatal mi­nutos antes de que iniciaran los bloqueos, cedieron.

Se reunieron en las afueras del estado Akron –el estadio de las Chivas, en Zapopan–, des­de donde pretendían salir con rumbo al centro de la ciudad capital, pero no fue necesario.

Sin embargo, alrededor de las seis de la tarde en diver­sos medios de comunicación, principalmente en estaciones radiofónicas, señalaban que había bloqueos al parecer de personas que pertenecían a es­tas plataformas.

Más temprano, en redes so­ciales y aplicaciones de mensa­jería instantánea como Whats­App, se compartían mensajes en los que se señalaba que a partir de las tres de la tarde ini­ciarían los bloqueos en vialida­des importantes como Periféri­co y López Mateos, Periférico y Colón, el mismo Anillo Pe­riférico y la avenida Mariano Otero, así como al cruce de las avenidas Vallarta y Alcalde.

Tras las negociaciones, trascendió que los choferes de estas plataformas ahora podrán trabajar los sábados y domin­gos a partir de las siete de la mañana y hasta las dos de la tarde, lo que hasta la semana pasada era parte de un decreto emitido por el gobernador En­rique Alfaro Ramírez.

“Estrategia fallida”

Por su parte, el coordinador de Consejo de Cámaras Indus­triales de Jalisco, Ruben Masa­yi González Uyeda, consideró que las restricciones impuestas al transporte público no han sido las adecuadas, pues han generado saturaciones y aglo­meraciones en las horas pico, lo que incrementa los riesgos de contagio. El empresario señaló que se han enviado ob­servaciones al gobierno del es­tado para intentar mejorar esta medida y consideró que es in

correcta la percepción de que quien usa el transporte público después de las 21:00 horas lo hace para acudir a reuniones sociales, que fue el principal argumento de la autoridad es­tatal para restringir la activida­des nocturnas.

Observatorio pide no restringir el camión

Por su parte, el Observato­rio Ciudadano de Movilidad y Transporte consideró que los efectos de estas restricciones al transporte han tenido efec­tos adversos y ha vulnerado el derecho a la movilidad de mu­chas personas, pues no son so­cialmente justas. El organismo recordó que según los datos del propio gobierno estatal, el transporte público sólo ha teni­do una incidencia de 3% en los contagios de COVID-19 por lo que restringir horarios solo sir­ve como “una medida de toque de queda tácita para quienes no cuentan con otro medio de transporte ni pueden pagar ser­vicio de taxi”. Por lo anterior, el Observatorio recomendó no restringir horarios para el ser­vicio de transporte público y las ETR, sino más bien el de los giros no esenciales y acti­vidades no prioritarias.