Y al mismo tiempo hace desplantes para distanciarse de AMLO

En medio de erogaciones millonarias, deficiencias en la atención al público y apoyo a empresas privadas, la estrategia del gobierno de Jalisco ha sido incapaz de evitar que se dispare la propagación del coronavirus

Por Gloria Reza M.

La mecánica favorita del gobernador Enrique Alfaro para hacer frente a los problemas de Jalisco es la adjudicación directa; así se ha manejado con la compra de pruebas rápidas y la entrega de recursos a particulares para supuestamente hacer frente a la pandemia/Foto: Cortesía

La mecánica favorita del gobernador Enrique Alfaro para hacer frente a los problemas de Jalisco es la adjudicación directa; así se ha manejado con la compra de pruebas rápidas y la entrega de recursos a particulares para supuestamente hacer frente a la pandemia/Foto: Cortesía

(apro).- El mandatario esta­tal Enrique Alfaro ha utilizado el tema del covid-19 para en­frentarse abiertamente con el gobierno federal al cuestionar su estrategia para combatir la pandemia, y reclamarle cons­tantemente la falta de apoyo económico. Esto último moti­vó a que endeudara a Jalisco, al solicitar un crédito en mayo por más de 6 mil 200 millones de pesos para reactivar la eco­nomía.

A principio de abril, ante la negativa del subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, de permitir la importación de pruebas rápidas, el gobernador no sólo puso en duda el modelo Centinela para detectar a infec­tados por coronavirus, sino que decidió implementar a partir del día 15 de dicho mes, el Sis­tema Radar Jalisco en coordi­nación con la Universidad de Guadalajara y el Hospital Civil de Guadalajara.

Con el Sistema Radar co­menzaron a aplicarse pruebas gratuitas de PCR a quienes consideraran tener síntomas de coronavirus. El goberna­dor recalcó que con el Sistema Radar Jalisco se toma muestra al 100% de los sospechosos, a diferencia del modelo Cen­tinela que hace un muestreo aleatorio a 1 de cada 10 pa­cientes.

El gobierno paga cada prueba de PCR en 3 mil 931 pesos. Su precio es tres veces más caro que en Salud Digna, laboratorio privado que cuen­ta con el aval del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epi­demiológicos, donde se paga mil 300 pesos por el servicio.

La Secretaría de Salud re­porta que hasta la antepenúlti­ma semana de octubre se han aplicado 235 mil 36 pruebas. Esto significa que, a la fecha, el estado erogó en pruebas PCR casi 924 millones de pe­sos.

Para aplicarse la prueba es necesario concertar una cita en la línea COVID. En redes sociales, usuarios reportan que las fechas programan has­ta una semana después de que llaman. Mientras que otros que acudieron señalaron que afuera “del centro de salud hacen fila hechos bola”, mien­tras que el piso del estaciona­miento y de las instalaciones se encuentran sucios.

En el caso de las mujeres no se les permite ingresar con bolso, y no les advierten que deben llevar papel higiénico para limpiarse el moco tras la prueba, y los que sí traen no pueden tirarlo al bote de basu­ra porque no hay.

Al salir no se hace ningu­na recomendación al usuario para evitar propagar el virus, y el resultado se ofrece una semana después de aplicar la prueba. Pero al llamar para pe­dirlo, la línea siempre marca ocupada y cuando responden, refieren que se deben comuni­car dos días posteriores.

A partir de junio, el gobier­no del estado decidió aplicar pruebas rápidas en diversos centros de Salud de la zona metropolitana de Guadalajara, a través del esquema de Radar Jalisco.

Mediante adjudicación directa, tal como ha ocurrido con la mayoría de las compras para hacer frente a la pande­mia, se dieron dos contratos a la empresa Mapore, S.A. de C.V. por la adquisición de un total de 56 mil pruebas rápidas Cellex, que tuvieron un costo de 35 millones 728 mil pesos.

El estado también contrató el pasado 7 de mayo a Intermet, S.A. de C.V. para prestar du­rante la pandemia el “servicio integral de pruebas de labora­torio para el hospital” privado Ángel Leaño, que pertenece a la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), cuyos dueños gozan de alto poder ad­quisitivo.

De acuerdo al contrato OPDSSJ-DJ-110-2020, a la empresa se le pagará un monto máximo de 3 millones 348 mil 108 pesos por el servicio.

El 18 de marzo, el gobier­no estatal también adjudicó de forma directa a Intermet un contrato para la adquisición de 8 mil 265 kits de pruebas de covid-19 por la cantidad de 23 millones 489 mil 130 pesos.

Alfonso Petersen Farah, vi­cerrector de Ciencias de la Sa­lud de la UAG y ex titular en dos ocasiones de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), así como primo del actual secretario de SSJ, Fernando Petersen Aran­guren, ofreció en comodato el hospital Ángel Leaño -que ya tenía dos años abandonado- al gobierno para reconvertirlo en un sitio de atención exclusiva de pacientes covid.

El Ángel Leaño recibió 180 millones de pesos de recursos públicos para ser rehabilitado y equipado, además se le entre­garon 82 millones para gastos de operación.

En el contrato se estipuló que las mejoras quedarían a favor del comodante, en este caso, para las adecuaciones fí­sicas el gobierno gastó 35 mi­llones de pesos.

El Ángel Leaño inició ope­raciones el 17 de junio y se encuentra subutilizado, recibió sus primeros cinco pacientes, 13 días después de arrancar, puesto que solo ingresan pa­cientes trasladados de otros no­socomios.

Enrique Alfaro dijo que la aplicación del modelo mixto de pruebas es para identifi­car contagios, y mantener la contención y el control del coronavirus en la entidad. Sin embargo, ni esta estrategia ni la obligatoriedad de usar el cu­brebocas en espacios públicos y el gel antibacterial, y de pro­hibir reuniones, evitaron que el número de contagios y defun­ciones se dispararan.

De mayo a la fecha, el nú­mero de infectados por corona­virus pasó de 845 a 12 mil 918. Al 28 de octubre, mediante el Sistema Radar Jalisco se repor­tan 90 mil 903 casos confirma­dos, descartados 184 mil 745, sospechosos 16 mil 772 y 3 mil 992 defunciones.

Mediante el modelo Centi­nela que controla el gobierno federal, se registran hasta el 28 de octubre, 33 mil 543 casos positivos, 43 mil 913 negati­vos, y 16 mil 517 sospechosos.

Botón de emergencia

La Secretaría de Salud Jalis­co reporta que la entidad tiene la tasa más baja de mortalidad al ocupar el lugar número 28 a nivel nacional, y en ninguno de los hospitales que atienden a enfermos de COVID la ocu­pación rebasa el 36% de capa­cidad.

Ante el incremento de con­tagios, el gobernador decidió activar el botón de emergencia. Esto significa que durante 14 días se suspenden actividades nocturnas a partir de las 19 ho­ras hasta las 6 de la mañana, y los fines de semana de las 6 de la mañana del sábado hasta el lunes siguiente.

Enrique Alfaro tomó la de­cisión de activar el botón lue­go de que el 28 de octubre se alcanzaron 201 contagios por cada 100 mil habitantes. Dijo que de seguir con esa tendencia el 1 de noviembre se llegarían a los 469 casos, con lo que se rompe el límite establecido de 400.

La Secretaría de Salud in­formó que, en una revisión de 237 casos positivos de co­ronavirus, elegidos de forma aleatoria en seis jurisdicciones sanitarias, se identificó que un 30% de los contagios se dieron durante reuniones familiares en casa. Por eso reiteró que se deben evitar convivios.

La autoridad ha pedido en múltiples ocasiones evitar las aglomeraciones y no tener re­uniones de más de 10 personas, pero no pone el ejemplo. El 26 de octubre, en el patio del Insti­tuto Cultural Cabañas, Enrique Alfaro convocó al menos a 200 personas, para amagar al gobier­no federal junto los otros nueve mandatarios de la Alianza Fe­deralista de salirse del pacto fe­deral. Al día siguiente, también tuvo otro evento que congregó al menos 100 personas.

Aún con el anuncio del bo­tón de emergencia, durante el día la gente llena calles y cen­tros comerciales, sin acatar me­didas de protección; en todos los negocios se pide que ingrese un integrante por familia, pero no lo hacen y hasta pasan con niños o adultos mayores cuando se recomienda no entrar a ma­yores de 60 años.

Por otro lado, el pasado 22 de mayo, el Congreso local aprobó a Enrique Alfaro un crédito por 6 mil 200 millones de pesos reactivar la econo­mía, ya que por la pandemia se dejó de recaudar 2 mil 83 mi­llones de impuestos estatales y federales contemplados en el presupuesto. En esa fecha, se estimaba que habría que in­vertir 3 mil millones de pesos para atender la contingencia, según expresó el secretario de Hacienda estatal, Juan Partida.

Gastos absurdos

El pasado 19 de octubre, Enrique Alfaro informó que su gobierno ha erogado 3 mil 500 millones de pesos “para hacer frente a la contingencia sanitaria por COVID-19”. Sin embargo, la cantidad que re­porta no concuerda con lo que transparenta su gobierno en el sitio web que habilitó para ese propósito.

El gobernador y las autoridades sanitarias han pedido en múltiples ocasiones evitar las aglomeraciones y no tener reuniones de más de 10 personas, pero Alfaro no predica con el ejemplo. El 26 de octubre, en el patio del Instituto Cultural Cabañas, convocó al menos a 200 personas, para amagar al gobierno federal con salirse del pacto/Foto: Especial

El gobernador y las autoridades sanitarias han pedido en múltiples ocasiones evitar las aglomeraciones y no tener reuniones de más de 10 personas, pero Alfaro no predica con el ejemplo. El 26 de octubre, en el patio del Instituto Cultural Cabañas, convocó al menos a 200 personas, para amagar al gobierno federal con salirse del pacto/Foto: Especial

Los datos actualizados en el portal hasta el 8 de septiembre se dividieron en gastos del Orga­nismo Público Descentralizado (OPD) Servicios de Salud (SS), Secretaría de Administración, Fondo Revolvente, Coordina­ción General de Comunicación y Hospital Civil de Guadalaja­ra. Suman gastos por un total de 647 millones 70 mil 953 pesos, por lo que aún faltarían mostrar las facturas o documentos para comprobar 2 mil 852 millones 929 mil 47 pesos.

Dentro de los gastos del OPD de SS, llama la atención que pagaron 1 millón 151 mil 885 pesos para sueldos de cua­tro guardias seguridad armada que se encargarían de vigilar almacenes y para la “seguridad intramuros” del hospital Ángel Leaño.

También el OPD de SS de­cidió pagar 4 millones 333 mil 289 pesos para la instalación y reparación de suministro de gases medicinales para el mis­mo nosocomio privado.

Para hacer frente al coro­navirus el OPD de SS compró sillas, bancas y toldos a un cos­to de 5 millones 380 mil 509 pesos, así como 2 millones 888 mil 901 pesos en banner e im­presos, mientras que personal de salud se queja por la falta de cubrebocas, guantes y hasta de gel antibacterial.

En tanto que la Secreta­ría de Administración reportó que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social compró en 4 millones 50 mil 800 pesos un software “para obtener una pla­taforma para la atención de los trámites y servicios” con el fin de entregar recursos contempla­dos en el Plan Jalisco COVID-19. A la vez se adquirieron 150 licencias de la aplicación Zoom en 217 mil 500 pesos.

La Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) compró en 235 mil 480 pesos una “pó­liza de servicios para la arqui­tectura de servicios de datos” por un periodo de siete meses. La misma dependencia contra­tó por la pandemia el “servicio de generación de tablero de control con spotfire” en 98 mil pesos.

La Sedeco a la vez alqui­ló por 22 días naturales, 22 laptop, y otras 20, por 60 días naturales, a un costo total de 321 mil 552 pesos. La renta de cada aparato fue de 8 mil pe­sos, dinero suficiente para ad­quirir un equipo.

Para enfrentar la pandemia la Sedeco cargó al erario 32 mil 186 pesos por consumos en restaurantes como Chai y en la cafetería de Starbucks. También adquirió un teléfono para conferencias en 34 mil 684 pesos.

Otra dependencia que en­frentó la pandemia con alimen­tos es la dirección general del Servicio Nacional de Empleo al gastar 694 mil 467 pesos, aunado a ello destinó 431 mil 404 pesos, en rentar toldos y stands. Además, compró 83 mil 110 tarjetas de PVC a un costo de 1 millón 20 mil 735 pesos.

Aunque el gobierno del es­tado ofrece la realización gra­tuita de pruebas para detectar covid-19, en la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial una persona cargó dicho servicio a la cuenta pú­blica, al practicarse el examen en Salud Digna.

Otro gasto que llama la atención es que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural durante la pandemia compró un horno de microondas in­dustrial en 44 mil 405 pesos.

Para el gasto en comuni­cación social, el gobierno del estado destinó 20 millones 155 mil 468 pesos, mientras que para el Hospital Civil de Gua­dalajara que atiende a pacien­tes de covid, únicamente 12 millones 344 mil 383 pesos.

Entre los gastos que no se reportan en el sitio de transpa­rencia focalizada están los apo­yos a personas autoempleadas, a pequeñas y medianas empre­sas, así como a productores del campo.

De acuerdo con el coordi­nador del Gabinete Económi­co, Alejandro Guzmán, para estos sectores se contaba con una bolsa por 2 mil 280 millo­nes de pesos.

Entre las 2 mil 122 empre­sas beneficiadas con esos apo­yos hasta julio pasado está el restaurante Siam Thai Kitchen, relacionado con la senadora de Movimiento Ciudadano, Veró­nica Delgadillo, que recibió un apoyo de 40 mil pesos durante la pandemia, según reportó Lí­der Informativo.

En tanto, a través del pro­grama Reinicia y Reactiva se entregarán 15 millones de pesos para la nómina de cole­gios. En la primera entrega a escuelas privadas, de nuevo, Enrique Alfaro dijo que la fe­deración no ha dado ningún apoyo para hacer frente a la pandemia. En una búsque­da que se hizo al portal del gobierno federal se encontró que, efectivamente, se envía a los interesados en obtener un apoyo económico a los porta­les del estado.

Millonada en gastos absurdos

  • Por nombrar algunas erogaciones sin sentido, la Sedeco compró en 235 mil 480 pesos una “póliza de servicios para la arquitectura de servicios de datos” por un periodo de siete meses. La misma dependencia contrató por la pandemia el “servicio de generación de tablero de control con spotfire” en 98 mil pesos.
  • También alquiló por 22 días naturales, 22 laptop, y otras 20, por 60 días naturales, a un costo total de 321 mil 552 pesos. La renta de cada aparato fue de 8 mil pesos, dinero suficiente para haberlos adquirido.
  • Para enfrentar la pandemia la Sedeco cargó al erario 32 mil 186 pesos por consumos en restaurantes como Chai y en la cafetería de Starbucks. También adquirió un teléfono para conferencias en 34 mil 684 pesos.
  • También el Servicio Nacional de Empleo gastó 694 mil 467 pesos en alimentos, aunado a ello destinó 431 mil 404 pesos, en rentar toldos y stands. Además, compró 83 mil 110 tarjetas de PVC a un costo de 1 millón 20 mil 735 pesos.