Diputados pedirán al Congreso de la Unión crear la Asamblea General de Gobernadores

Según los diputados emecistas, panistas y priístas, esta figura generaría una relación directa y formal entre mandatarios locales y la Presidencia de la República, entre otros “beneficios”

Por Elizabeth Ríos Chavarría

Vaya que los diputados y el gobernador de Jalisco trabajan… Por sus propios intereses electoreros: A sólo tres días de que llegó la propuesta de Enrique Alfaro, ésta fue votada y aprobada. Ojalá así fueran con la ley en materia de desapariciones, con la ley de equilibrio ambiental, etcétera, etcétera/Fotos: Francisco Tapia

Vaya que los diputados y el gobernador de Jalisco trabajan… Por sus propios intereses electoreros: A sólo tres días de que llegó la propuesta de Enrique Alfaro, ésta fue votada y aprobada. Ojalá así fueran con la ley en materia de desapariciones, con la ley de equilibrio ambiental, etcétera, etcétera/Fotos: Francisco Tapia

Con el voto en contra de diputados de Morena, el pleno del Congreso de Jalisco avaló la propuesta del gobernador, Enrique Alfaro Ramírez, para enviar al Congreso de la Unión una iniciativa de reforma a la Constitución, con la finalidad de que se cree la Asamblea General de Gobernadores.

A decir de la propuesta, el objetivo es crear esta asam­blea desde el ámbito constitu­cional, como un espacio para establecer una relación directa y formal entre los gobernado­res y la Presidencia de la Re­pública. Además –de crearse la figura–, las mociones de la asamblea serían vinculantes entre los miembros que estén de acuerdo, y su pleno podrá reunirse por lo menos dos ve­ces al año con el Presidente de la República.

La iniciativa contempla reformas al artículo 120 y se aprobó al fast track, pues la propuesta llegó al Congreso hace tres días, y en la sesión de ayer se le dio entrada a co­misiones y luego en pleno fue aprobada.

Pese a la defensa que hicie­ron emecistas de la propuesta del gobernador, diputados de Morena no dejaron de criticar las intenciones electoreras de la iniciativa en sí, por el ánimo evidente de generar confronta­ción con la federación.

La diputada morenista Érika Pérez criticó que “lejos de fomentar lo que el gobernador denomina ‘federalismo participativo’, en su propuesta conculca la autodeterminación y libertad de organización de los estados, y contraviene las bases y condiciones necesarias de una interacción libre, directa y sana entre los órdenes de gobierno”

La diputada morenista Érika Pérez criticó que “lejos de fomentar lo que el gobernador denomina ‘federalismo participativo’, en su propuesta conculca la autodeterminación y libertad de organización de los estados, y contraviene las bases y condiciones necesarias de una interacción libre, directa y sana entre los órdenes de gobierno”

“Advertimos contradiccio­nes e inconsistencias con otros preceptos constitucionales y los principios que representan al federalismo mexicano, como el artículo 117 que establece clara­mente que los estados no pue­den, en ningún caso, celebrar alianza, tratado o coalición con otro estado, ni tampoco instan­cias o autoridades intermedias vinculantes de ninguna natu­raleza entre los estados federa­dos y la federación”, advirtió la coordinadora de Morena, Érika Pérez García.

Señaló que la iniciativa de Alfaro Ramírez confunde lo que es el pacto federal suscrito por las entidades federativas, con el pacto fiscal consistente en los acuerdos de colaboración, co­ordinación y distribución de las competencias, las cuales están legisladas al existir instancias para su constante revisión.

“Consideramos además que esta propuesta lejos de fomen­tar lo que el gobernador en su iniciativa denomina ‘federalis­mo participativo’, conculca sensiblemente la autodetermi­nación y libertad de organiza­ción de los estados, y contra­viene las bases y condiciones necesarias de una interacción libre, directa y sana entre los órdenes de gobierno”, añadió.

Sin embargo, los únicos que se opusieron fueron los diputados de Morena, ya que el resto de diputados avaló la propuesta del gobernador, bajo el argumento del “centralismo económico” que existe del go­bierno federal.