Trabajadores de la salud exigen a Alfaro inclusión al Insabi

Los inconformes reprocharon la falta de sensibilidad del gobierno estatal, pues a pesar de que éste ya cuenta con el recurso federal y la facultad para hacerse cargo de las contrataciones, nada más no les han dicho nada, acusaron

Por Elizabeth Ríos Chavarría

Un grupo de ex trabajadores del desaparecido Seguro Popular se manifestaron a las afueras de Palacio de Gobierno, con el fin de alzar la voz y solicitar a autoridades estatales mesas de trabajo, pues desde marzo se quedaron sin empleo y con puras promesas al aire/Foto: Elizabeth Ríos Chavarría

Un grupo de ex trabajadores del desaparecido Seguro Popular se manifestaron a las afueras de Palacio de Gobierno, con el fin de alzar la voz y solicitar a autoridades estatales mesas de trabajo, pues desde marzo se quedaron sin empleo y con puras promesas al aire/Foto: Elizabeth Ríos Chavarría

Tras la desaparición del Seguro Popular para dar paso al Insabi alrededor de 400 tra­bajadores en el estado se que­daron sin fuente de empleo. A pesar de que en su momento les prometieron un espacio en el IMSS hasta ahora no ha sido así, por lo cual exigieron a autoridades estatales respe­tar sus derechos laborales.

Ayer un grupo de estos ex trabajadores se manifestaron a las afueras de Palacio de Gobierno, con el fin de alzar la voz y solicitar a autorida­des estatales mesas de traba­jo, pues desde marzo se que­daron sin empleo y con puras promesas al aire.

Giovanna Sánchez, una de las manifestantes, explicó que una vez que les dijeron que ya no se podían presentar a traba­jar les hablaron de una liquida­ción, no obstante, refirió que esta no sobrepasó los 700 pe­sos pese a que varios de ellos tienen 12 años de servicio.

“Desde el lunes 2 de marzo ya no nos pudimos presentar a trabajar, luego de ello nos hablaron de una supuesta li­quidación o finiquito, que nos iban a hablar con el paso de los días, pero solo le hablaron a seis compañeros solamente en donde les indican que ya podían pasar por su cheque. Fue un cheque de risa, no al­canzaba ni los 700 pesos”.

Señaló que la mayoría de trabajadores pertenecía al área de afiliaciones, distribui­dos en los centros de salud en todo el estado. Si bien ad­miten que el Insabi viene del gobierno federal, estos repro­charon la falta de sensibilidad del estado pues a pesar de que éste ya cuenta con el recurso y la facultad para hacerse car­go de las contrataciones, nada más no les han dicho nada.

Manifestantes expresaron que han sido meses difíciles, especialmente por la pande­mia por COVID-19, ya que mientras autoridades federa­les y estatales se echan la cul­pa sin resolverles nada, mu­chos de ellos han tenido que hacer maromas para buscar otras fuentes de empleo para poder subsistir.

Refirieron que muchos buscaron espacio en otros lu­gares, también en el rubro de salud, otros tantos más le han hecho de todo, como la venta por catálogo, porque la situa­ción ya no da para más.

Urgieron no sólo a ser escuchados sino respetados como trabajadores, pues en su momento se hicieron pro­mesas. Aseguraron que el es­tado tendría espacios dónde acomodarlos, pues muchos de ellos se dedicaban no solo a labores administrativas sino médicas también.

“En este momento sabemos que tienen más la necesidad de persona, y uno de los compro­misos de la secretaría en algún momento fue de hablarnos para reinstalarnos, teniendo entre el grupo de los 400 médicos, odontólogos, enfermeras, y ninguno fue requerido”.