Habitantes de Poncitlán y Zapotlán del Rey exigen frenar planta de combustibles

El proyecto y su avance se ha dado de manera irregular, pues jamás se contemplaron los escenarios de riesgo por la circulación de pipas con combustibles por la zona, más los casi 300 mil barriles de gasolina y diésel que se pretenden guardar en el lugar, tronaron los inconformes

Por Elizabeth Ríos Chavarría

Decenas de personas se presentaron en la Comisión Estatal de Derechos Humanos para interponer una queja contra autoridades municipales, pues permitieron una construcción que pondrá en riesgo no sólo la vida de los vecinos del lugar, sino también el equilibrio del medio ambiente/Fotos: Francisco Tapia

Decenas de personas se presentaron en la Comisión Estatal de Derechos Humanos para interponer una queja contra autoridades municipales, pues permitieron una construcción que pondrá en riesgo no sólo la vida de los vecinos del lugar, sino también el equilibrio del medio ambiente/Fotos: Francisco Tapia

Habitantes de los munici­pios de Poncitlán y Zapotlán del Rey acudieron a la Co­misión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ) para presentar una queja con­tra autoridades municipales, y quienes resulten respon­sables, por permitir la cons­trucción de una planta de combustibles que pondría en riesgo el medio ambiente y la vida de vecinos del lugar.

Con diversas pancartas y varias consignas hicieron presencia ayer por la mañana vecinos de las comunidades de Casa Blanca, San Miguel Zapotitlán, San Jacinto y Te­cualtitán, con la finalidad de exigir a Derechos Humanos medidas cautelares para que se frene el proyecto “Termi­nal de Refinados Guadalaja­ra” en Poncitlán, a cargo de la empresa americana IEnova Petrolíferos.

Manifestaron que las auto­ridades municipales nada más han sido omisas ante sus re­clamos, a pesar de que en va­riadas ocasiones han manifes­tado el rechazo a un proyecto que contempla la instalación de una unidad de trasvase de combustibles como gasolina, diésel o turbosina, lo que no solo vendría a dañar el medio ambiente, sino que generaría un riesgo de explosión y da­ños a pobladores, debido a la cercanía que esto tendría con localidades.

“El proyecto se trata de trasvasar hidrocarburos del tren a pipas y la distancia de nuestra comunidad no es mu­cha, las primeras casas, que están más cercanas al proyec­to, están a 200 metros”, ma­nifestó Juana Márquez, de la comunidad de Casa Blanca.

“El proyecto se trata de trasvasar hidrocarburos del tren a pipas y la distancia de nuestra comunidad no es mucha, las primeras casas, que están más cercanas al proyecto, están a 200 metros”, manifestó Juana Márquez, de la comunidad de Casa Blanca

“El proyecto se trata de trasvasar hidrocarburos del tren a pipas y la distancia de nuestra comunidad no es mucha, las primeras casas, que están más cercanas al proyecto, están a 200 metros”, manifestó Juana Márquez, de la comunidad de Casa Blanca

Aseguraron que el proyec­to, y la forma en que ha avan­zado, se ha dado de manera irregular, pues no se tienen contemplados los escenarios de riesgo y peligro por la cir­culación de pipas con com­bustibles por la zona, y por los 290 mil barriles de gasolina y diésel que se almacenarían en la terminal.

Urgieron a la CEDHJ ha­cer algo, pues el pasado 30 de septiembre, en sesión de cabildo, en Poncitlán se apro­bó cambiar el uso de suelo del terreno en donde se desarro­llará la planta, pues de estar clasificado como agrícola se modificó a “industria media y riesgo medio”, lo que dará pie a que las tierras de la zona se conviertan en un corredor industrial.

“Van a construir esto en un paraíso industrial y en un in­fierno ambiental, porque si el gobernador dice que van a sa­near el río, la cuenca Lerma- Chapala-Santiago, cómo lo van a hacer si le van a echar todo ese tipo de contamina­ción, porque el río está a 140 metros de este megaproyecto. ¿A dónde irán los desechos? Pues al río. Entonces, no hay congruencia”, agregaron ma­nifestantes.