Piden a las autoridades que metan orden
Por Rafael Hernández Guízar

Vecinos de los cruces de Esteban Alatorre y Felipe Ángeles, al oriente de Guadalajara, criticaron que un grupo de personas se instalaron arbitrariamente en la calle, y dejan un muladar/Fotos: Francisco Tapia
Vecinos y comerciantes al oriente de la ciudad se quejaron de la presencia de un grupo de vendedores de muebles de madera en los cruces de Esteban Alatorre y Felipe Ángeles, además de la basura, aseguraron que incluso hacen sus necesidades en la vía pública.
Pilar Figueroa, una de las vecinas, indicó en entrevista con Página 24 su molestia en contra de estas personas que invadieron la vía pública, que viven en ella y que hasta han puesto “tendederos” en la calle para colgar su ropa.
“Mire, tienen muy sucio y no les importa que uno vaya y les diga que limpien su tiradero porque es molesto para nosotros. Tienen niños chiquitos y ni por ellos hacen las cosas, tienen la basura en la calle, tiran el agua, nos ignoran o incluso hasta nos ofenden”.
La molestia se desprende también por los malos olores que llegan al mercado, algo que incluso ha ahuyentado a los clientes de este centro de negocios.
“Da muy mal aspecto y tienen todo aquí como si fuera una vecindad, tiene tendederos, tienen incluso arriba de los árboles una casa de campaña y no se me hace bien porque pues están nuestras casas, el mercado, el panteón, da muy mal aspecto. Aquí varia gente que viene a hacer sus compras al mercado les han dicho algo y ellos son muy groseros con la gente”.
Por ello, a través de este diario, enviaron un mensaje al alcalde Ismael del Toro, a quien instaron para que se ponga orden en esta zona de la ciudad: “Imagínese esta es una calle muy transitada, la de Pablo Valdez, y está ocupada la banqueta y pues si va uno con las creaturas (los niños) pues el peligro que se corre, por eso pues les pedimos que vengan y se den una vuelta para acá, los invitamos a que vean cómo está esto, que no vean que son sólo quejas, que son realidades”, indicó.
Tras recorrer la zona constatamos que en efecto hay una gran cantidad de cosas que obstruyen la banqueta y que en los árboles han colocado una casa de campaña.
Hay un tendedero con ropa que está amarrado a un poste y los vecinos y comerciantes exigen la presencia del ayuntamiento.
