Los que no tienen el beneficio las pasan negras para adquirirlos

Sin condiciones dignas para entregar este beneficio a las personas de la tercera edad, lamentaron

Por Rafael Hernández Guízar

El señor Mauricio Espinoza, un adulto mayor de 74 años de edad, se quejó de lo que tienen que pasar una vez a la semana para comprar la plantilla de vales de descuento para el transporte público: una espera de dos horas o más bajo las inclemencias del clima, y de pie/Foto: Francisco Tapia

El señor Mauricio Espinoza, un adulto mayor de 74 años de edad, se quejó de lo que tienen que pasar una vez a la semana para comprar la plantilla de vales de descuento para el transporte público: una espera de dos horas o más bajo las inclemencias del clima, y de pie/Foto: Francisco Tapia

No hay beneficio de los transvales para todos los adultos mayores, muchos de­ben comprarlos con esfuerzos y pasan hasta dos horas en el sol para obtenerlos.

Mauricio Espinoza, un adulto mayor de 74 años de edad, en entrevista con Pá­gina 24, indicó su moles­tia por lo sucedido pues él mismo debe hacer una fila de hasta de dos horas cada semana para lograr tener sus vales que le permiten subir­se al transporte público con un precio más accesible, la mitad del costo por viaje, es decir, 4.50 pesos.

“Es que dura uno ahí dos horas, hay gente que lleva bastón o silla de ruedas, y dura uno horas en el sol, ya después te dan acceso, pero dura uno mucho ahí, y de­berían agilizar eso, digo está bueno el servicio que van a dar pero sería bueno que lo agilizaran, por humanidad”.

Pero las dos horas –o a ve­ces más tiempo– que deben esperar, es bajo el sol, con las inclemencias del tiempo, lo cual representa un trago amar­go según dijo, pues hay quie­nes van con bastón, en silla de ruedas o con problemas hasta para caminar, y muchos solos deben hacer este trámite.

“No hay control, es mucho desastre el que se vive, ya la gente luego que está desespe­rada se mete a las filas y pues así está. Es cuestión de que se organicen, la cosa es que hay gente que va con bastón, ya grande”.

Y aunque ha intentado ac­ceder al programa de los vales de transporte público ha sido muy complicado. Al momen­to, espera que sea aceptado tras un nuevo intento que hizo para poder moverse a bajo costo, pues cuenta con una ra­quítica pensión mensual.

“Yo compro siempre los transvales para la semana, to­davía no me los dan, porque es mucho el trámite que se tiene que hacer para tener ese beneficio de los vales”.

Igual que este adulto ma­yor, muchos otros se mostra­ron molestos por lo sucedido.

No hay donde sentarse ni atención especial para aque­llos que por su situación físi­ca se ven casi imposibilitados a realizar estas gestiones.