Ni un alma en este tipo de negocios, pese a “regreso” a clases

Por Rafael Hernández Guízar

Para muchos, la nueva normalidad impuesta en las aulas es un adelanto y un beneficio; para otros, como los vendedores de mochilas, la medida de educación virtual tiene al borde de la ruina a sus negocios/Foto: Francisco Tapia

Para muchos, la nueva normalidad impuesta en las aulas es un adelanto y un beneficio; para otros, como los vendedores de mochilas, la medida de educación virtual tiene al borde de la ruina a sus negocios/Foto: Francisco Tapia

Propietarios de negocios de mochilas y papelerías la­mentaron que este regreso a clases no fue lo que esperaban en torno a las ventas, pues la mayoría de actividades serán desde casa.

Tras un sondeo realizado por Página 24 en negocios de tradición de este giro, tras­cendió que se desplomaron las ventas, tal como lo des­cribió Santiago Magallón, uno de los propietarios con­sultados: “Nos fue demasiado mal, esta vez no hubo ventas como todos los años, sí es­tuvo muy malo. Yo creo que nos bajó como al 50 por cien­to, y a comparación de otros años, no, muy malo. Yo creo que habremos vendido menos de 10 mochilas en todo el fin de semana”, dijo.

Por su parte, otro de los dueños de un local de mo­chilas ubicado en el merca­do Libertad de Guadalajara, mejor conocido como San Juan de Dios, dijo que su negocio registra pérdidas casi del 90 por ciento.

“Pésima, ni un 10 por ciento de lo normal, nos bajó mucho la venta y nosotros selo atribuimos a dos cosas, primero a lo de las clases y otra es a que hay muchísima gente que no tiene empleo, y por ejemplo, ayer me decía un ingeniero que estuvo aquí, me dijo, que tiene cuatro hijos y tiene 5 mil pesos para comer de aquí a que agarre trabajo y dijo que no iba a comprar mochilas y quedarse sin co­mer, tiene toda la razón, la verdad que la economía está muy quebrara, mucha gente está desempleada y nosotros aquí ya deberíamos llevar al menos cinco o seis ventas y no llevamos más que una”.

Para este comerciante, la situación es clara, al no haber empleo, artículos como los que él vende dejan de ser im­portantes, al menos indispen­sables, por lo que aseguró que no tienen otro escenario más que aguantar la situación.

“Mire donde manda capi­tán no gobierna marinero, y el que manda es el público, y el público no tiene dinero. Ayer domingo aquí San Juan de Dios que es un lugar muy concurrido estaba solo, yo vendí muy poco, vendí como 3 mil pesos y me fui como a las tres de la tarde porque no había ventas. En condiciones normales los días eran de 12 a 15 mil pesos diarios; en con­diciones normales, 10 días antes de las clases y ya em­pezando bajaba pero no como está ahorita. Ahorita como digo la gente no compra por­que no hay dinero y segundo, porque no va a haber clases, esa es la expresión que quere­mos decir”.

Tras un recorrido que di­mos por varios de los nego­cios corroboramos la falta de clientes, algo que según los comerciantes podría ocasio­nar pérdidas mayores a corto plazo, al no haber movimien­to sobre la mercancía que ad­quirieron de cara al regreso a clases.