Ya acaben de una vez, exigen vecinos

Por Rafael Hernández Guízar

En esta parte de Guadalajara están hartos de esperar a abrir definitivamente sus negocios, pues un día sí y otro también, cruces y trozos de avenida son intervenidos por cuadrillas de trabajadores que a toda marcha terminan la línea 3 del tren/ Foto: Francisco Tapia

En esta parte de Guadalajara están hartos de esperar a abrir definitivamente sus negocios, pues un día sí y otro también, cruces y trozos de avenida son intervenidos por cuadrillas de trabajadores que a toda marcha terminan la línea 3 del tren/ Foto: Francisco Tapia

Comerciantes de la aveni­da Revolución en Guadalaja­ra aseguraron que están hartos de que las obras de la línea 3 del tren ligero no terminen.

Y es que desde hace seis años los comerciantes de esta avenida se han enfren­tado con el hecho de que in­termitentemente sus nego­cios se ven amenazados por el hecho de que a avenida y calles principales son inter­venidas, teniendo que cerrar en muchos de los casos por no tener acceso a sus co­mercios.

“Estamos ya hartos, ya no hay quien aguante, la mayoría de negocios terminaron cerrando, otros hemos estado endeudándonos y ahí lo he­mos estado llevando, pero yo creo que deberían de ponerse en nuestros zapatos un mo­mento y entender que se es­tán acabando nuestro modo de vida porque a esto es a lo que nos hemos dedicado desde siempre y no es justo que estén jugando con las personas”, dijo molesto don José, un propietario de una ferretería en entrevista con Página 24.

“Mire el problema se los vamos a tener que heredar a nuestros hijos si es que de­ciden seguir con el negocio. Nosotros antes con mucho trabajo lográbamos tener lo suficiente para vivir bien, cla­ro repito que fue producto del trabajo, de estar todos los días abriendo y cerrando hasta tar­de, ahora con esto, por más temprano que uno abra el ne­gocio ya la verdad es que los clientes se han ido, yo porque tengo muchos años y saben los clientes que aquí sigo, pero se acabaron muchos de los nego­cios y el hecho de que pierda la clientela es un daño que no están contemplando”.

En el caso de este molesto señor y otros de los locatarios que platicaron con nosotros, sólo a través de créditos es como han logrado surtir sus negocios, pues la obra no ter­mina y por ende, no hay flujo natural de clientes.

Por ello y muy desespe­rados, hicieron un llamado al gobierno federal y al del esta­do, para que se terminen las obras complementarias y al fin se dé luz verde a la pues­ta en marcha de este sistema de transporte que les prome­tieron, sería un atractivo para sus negocios.