Muerte de Julie, por falta de políticas públicas

Activistas lamentaron la muerte de Julie Torres, una mujer trans, asesinada poco más de una semana después del asesinato de Jonathan Santos, miembro activo de la comunidad LGBTTTIQ+, lo que evidencia cómo las autoridades estatales le han quedado a deber a este sector

Por Elizabeth Ríos Chavarría

Julie Torres, asesinada en su casa en Gua­dalajara/Foto: Cortesía

Julie Torres, asesinada en su casa en Gua­dalajara/Foto: Cortesía

Integrantes del colectivo Codise denunciaron un nuevo crimen de odio, ocurrido el miércoles pasado; se trató de Julie Torres, una mujer trans, asesinada en su casa en Gua­dalajara.

Activistas lamentaron el caso, pues ocurrió a poco más de una semana del asesinato de Jonathan Santos, miembro ac­tivo de la comunidad LGBTT­TIQ+, lo que vino a evidenciar, una vez más, cómo las autori­dades estatales le han quedado a deber a la comunidad.

“A ocho días de lo de Jona­than nos damos cuenta que otra mujer trans ha sido asesinada. Nosotros hemos contabilizado casi una decena de crímenes en lo que va del año, lo cual nos habla de que se está recrude­ciendo en esta época de pande­mia el asunto de la violencia a las personas LGBT”.

Postrados a las afueras de Palacio de Gobierno, integran­tes del colectivo exigieron a las autoridades estatales a hacer su parte a fin de garantizar que la comunidad LGBTTTIQ+ pueda acceder, plenamente, a los mismos derechos que los demás, pues su omisión ha ge­nerado graves rezagos.

“Nos damos cuenta de que no existen programas que pue­dan asegurar nuestra visibilidad como personas gay, lesbianas, intersexuales, personas trans, y eso se refleja en el presupues­to que se destina hacia estos rubros. Nos damos cuenta que no hay programas que puedan asegurar que las personas trans accedan a un trabajo, a una se­guridad cuando caminan, tran­sitan o hacen su vivir”.

Criticaron la dirección de Diversidad Sexual, que existe en la administración estatal, pues desde que se instaló no ha hecho realmente mucho por la comunidad, por el contrario, señalaron que es más lo que le cuesta al erario público.

Pugnaron mejor por des­tinar el recurso que se da a esta dirección a los programas de salud que cada vez más han ido desapareciendo pues, ejemplificaron, cada vez es menos la atención a la comu­nidad respecto a la prevención de enfermedades de transmi­sión sexual.

“El que como organizacio­nes no veamos un apoyo, que podamos trabajar en conjun­to con el gobierno mediante programas específicos, con indicadores y objetivos, refle­ja que sus propios programas no funcionan (…). Hacemos el llamado urgente al gobierno del estado, para que vuelva a instalar estos diálogos que an­tes existían con las organiza­ciones civiles. Este es un lla­mado de emergencia para que las instancias realmente hagan su trabajo”, agregaron.