No nos dejan trabajar como Dios manda: Comerciantes
El flujo comercial está casi extinto, debido al término de la construcción de la L3 del tren, la pandemia y el arreglo de calles. A esto se suma el nulo apoyo por parte de las autoridades
Por Rafael Hernández Guízar
Comerciantes del centro de Guadalajara se quejaron ayer de las pésimas ventas que están registrando en sus negocios, aseguraron que el ayuntamiento poco les ha ayudado. Y es que a decir de los comerciantes del centro de la ciudad han sido varias las cosas que han dejado en ruina sus negocios, pues entre la construcción de la línea 3 del tren ligero, la pandemia y ahora el arreglo de calles, sus negocios no tienen flujo comercial, no como solía tenerlo.
“Pues no nos dejan trabajar como Dios manda”, dijo el dueño de un negocio de copias en el centro de esta ciudad capital.
“Nomás se la pasan poniéndonos trabas (sic) que si el tren, que si las obras por aquí, que por allá, total que no podemos pues despegar y eso nos está afectando mucho, de verdad mucho. La cosa es que los clientes han dejado de venir y también por lo de la pandemia, pero bueno, aguantamos, hasta donde se pueda también porque no vamos a seguir si el negocio se va para debajo de plano, o sea que si se acaba lo que necesitamos al menos para que funcione pues ya no va a ser negocio y yo en lo personal no me voy a estar endeudando como muchos le han tenido que hacer para seguir pagando la renta y los servicios”, agregó.
Otra de las comerciantes entrevistada por Página 24, dijo que ella en la zona del Parque Morelos, ha tenido una gran escasez de ventas, al grado de que han pensado en repetidas ocasiones en dejar de abrir; sin embargo, dijo que se trata del único modo de vida que tienen y que al final, esperan que esto pueda pasar rápidamente.
“Pues es que la gente de por sí casi no quiere salir porque les meten miedo con lo del virus (COVID-19), pues se pone más malo, muy poca venta, pero bueno, ya no sabemos si es o porque de verdad queremos creer en que va a pasar rápido o de plano como dice el señor, somos muy crédulos o muy necios”, sostuvo.
Tras conocer esto, dimos un recorrido por el centro de la ciudad y fuimos testigos de que en efecto hay poca gente, muchas de las calles están cerradas por el remplazamiento de drenaje y reencarpetamiento, sin embargo quienes venden por vías como Juan Manuel, dijeron que se ha extendido sobremanera el tiempo de entrega de la obra.
“Pues sí, está quedando bonito, y de qué nos va a servir que esté precioso si se nos acabó el negocio”, agregó la molesta mujer.
