También se les cayeron las ventas…
Sin embargo, el gobierno les permitió mantener sus negocios abiertos. Muchas personas que perdieron su trabajo se surten de productos en el lugar para luego venderlos
Por Rafael Hernández Guízar

Otro gremio afectado por la contingencia sanitaria del coronavirus: los hojalateros ubicados cerca del parque San Jacinto. La gente casi no acude a comprar, y cuando lo hace es para cosas muy básicas, lamentaron los comerciantes/Foto: Francisco Tapia
Los hojalateros que se asientan al oriente de la ciudad aseguraron que sus ganancias van a la baja, la pandemia también les ha afectado de sobremanera. Se trata de quienes realizan distintos productos en un pasaje cercano al parque San Jacinto, casi en la esquina de la avenida Javier Mina.
“La venta ha estado mal, ha bajado porque la gente casi no viene, si viene es por cosas muy básicas y creo que el gobierno debería de ver esto porque como te digo, la gente viene muy poco, la venta está muy floja, la economía va muy mal, por eso muchos a veces ni abren los fines de semana y eso que está la avenida Javier Mina”, dijo uno de los entrevistados.
En tanto, Jaime Perea, el presidente de la unión de hojalateros de San Andrés, dijo también en entrevista con Página 24 que hasta hace unos días, las ventas era malas, sin embargo, al paso del tiempo se han recuperado debido a que muchas de las personas que por desgracia quedaron desempleadas, han visto la comercialización de sus productos como una alternativa para resolver sus conflictos.
“Deseamos que mucha gente venga a comprar más cosas. Está vendiéndose más los lavamanos. Mucha gente que perdió el empleo ha empezado a venir acá a surtirse, eso está bien”.
Desde tarjas para las cocinas hasta ollas, en este sitio es fácil encontrar una gran gama de productos de primera necesidad. Sin embargo, pese a las malas ventas, los hojalateros reconocieron que las autoridades les han permitido la venta, aún cuando muchos otros giros han tenido que dejar de trabajar.
Por ello, hicieron también un llamado a la ciudadanía para verlos no sólo como una fuente de productos para los hogares, sino como una posibilidad de autoempleo ante la pérdida de muchos puestos laborales en diversas empresas por la misma crisis sanitaria de COVID-19.
