Merman al penal de Jalisco

Familiares de empleados denunciaron que personal operativo y administrativo fue enviado bajo engaños, sería temporal, le prometieron, pero ahora es definitivo

Por Gloria Reza

Los familiares del personal del Cefereso 2 se quejan que Luis Fernando Mendoza no tomó en cuenta que allá tienen que rentar casa, que muchas son madres solteras, padres que están a cargo de sus hijos, a quienes jamás les tomaron su parecer/Foto: Cuartoscuro

Los familiares del personal del Cefereso 2 se quejan que Luis Fernando Mendoza no tomó en cuenta que allá tienen que rentar casa, que muchas son madres solteras, padres que están a cargo de sus hijos, a quienes jamás les tomaron su parecer/Foto: Cuartoscuro

(apro).- El traslado el pa­sado 1 de julio de 389 reos del Centro Federal de Re­adaptación Social (Cefe­reso) número 2 de Puente Grande al Cefereso 17 en Michoacán, fue para evitar “mayores contagios y/o un rebrote” de covid-19”, ante el cual no se tendría sufi­ciente personal”, justificó la autoridad. Sin embargo, a donde fueron enviados solo tienen dos médicos y tres enfermeros para atender a mil 50 internos.

Familiares de empleados entregaron una carta a este medio para denunciar que personal operativo y admi­nistrativo fue enviado bajo engaños a la adscripción de Michoacán al decirles que sería temporal (tres meses a partir del 6 de julio), pero ahora es definitivo.

Además, aseveran que en el Cefereso 17, solo tie­nen dos doctores y tres en­fermeros para dar atención a mil 50 internos, cuando en Puente Grande había siete galenos para aproximada­mente 763 presos.

El 25 de junio, el direc­tor del Cefereso 2, Luis Fer­nando Mendoza Castellanos envió el oficio SSPC/PRS/CGCF/DG/06463/2020 al Comisionado de Prevención y Readaptación Social, José Ángel Ávila Pérez para au­torizar el traslado de 389 reos que “no presentan sín­tomas de contagio por co­vid-19”.

Esto “como una medi­da preventiva urgente a fin de salvaguardar la integri­dad física, debido a que en este centro existen personas privadas de la libertad confirmadas y sospechosas del coronavirus covid-19, y toda vez que está latente el ries­go de mayores contagios y/o un rebrote ante el cual no se tendría el suficiente personal especializado ni los insumos necesarios para enfrentarlo”.

Por ello “es necesario su movimiento a diverso Centro Federal que cuente con me­jor infraestructura, personal y recursos humanos como materiales, que permitan el adecuado manejo de la pan­demia que se vive”, y garan­tizar sus derechos humanos.

En el oficio del 25 de junio, se detalló que hasta esa fecha en el Cefereso 2, había 23 reos confirmados con coronavirus, 24 sospe­chosos, 11 hospitalizados y cuatro fallecidos. Del per­sonal penitenciario había 48 casos confirmados, y 18 sospechosos.

A la vez se detalló que se cuenta con siete médicos ge­nerales que laboran turnos de 24X48 horas, “mismos que son insuficientes para aten­der la emergencia sanitaria, tomando en consideración” que les corresponde “atender en promedio 109 personas privadas de la libertad, con­forme a la población peni­tenciaria al día de la fecha”.

También se mencionó que son insuficientes las camas, los medicamentos e insumos del Cefereso 2, no solo para atender a los contagiados por coronavirus, sino para “di­versos padecimientos cróni­co degenerativos”.

Incluso refirió el director que por las condiciones del Cefereso número 2, se nece­sitan 540 elementos de segu­ridad, pero opera con el 47% para “cubrir todos los servi­cios”. Por lo que “para sol­ventar una urgencia médica que implique el egreso” de un recluso y su custodia en un hospital donde sea inter­nado no habría personal de seguridad suficiente.

Puente Grande, mermado

Familiares de los emplea­dos trasladados del Cefereso 2 al de Michoacán, comentan que con su decisión el direc­tor Luis Fernando Mendoza ya desprotegió el lugar al mandar a tantos comisiona­dos al Cefereso 17.

Subrayan que “es un error porque a los 389 que man­daron a Michoacán son los mismos que tenían el auto­gobierno en Puente Grande, y seguramente buscarán con­trolar el Cefereso 17”.

En el oficio, el director refirió que Puente Grande no cuenta con espacios para contención en áreas aisladas “debido a que es un cen­tro de máxima seguridad, y conforme a la distribución penitenciaria actual que contempla prevenir y evitar conflictos entre grupos de­lictivos antagónicos, no se puede disponer de un área específica”.

No obstante, familiares de empleados del Cefereso 2, refieren que en el reclusorio de Michoacán existen áreas vulnerables como muros y techos de láminas en dormi­torios supuestamente de alta seguridad.

De acuerdo a la lista que se incluye en el oficio del 25 junio, entre los presos de alta peligrosidad que fue­ron enviados a Michoacán se encuentra Rubén Aguilar Sánchez, hermano del líder del cártel de “Los Rojos” en Morelos.

También, Juan Carlos Sa­lazar de la Cruz, colaborador cercano de Alberto Radillo Peza, uno de los líderes del Cártel Jalisco Nueva Gene­ración (CJNG) y presunto responsable del asesinato de más de 15 policías.

Otro trasladado es Ide­mar Ramírez Martínez, El Apache, a quien se identifica como jefe de plaza del Cár­tel Independiente de Acapul­co (Cida).

Por otro lado, los fami­liares del personal del Ce­fereso 2, se quejan que Luis Fernando Mendoza no tomó en cuenta que allá tienen que rentar casa, que muchas son madres solteras, padres que están a cargo de sus hijos, a quienes jamás les tomaron su parecer.

“Nuestros familiares se enteraron que el director del Cefereso 17 aceptó que se trasladaran reclusos de Puente Grande a Michoacán a cambio de que le manda­ran más personal. Si el direc­tor del Cefereso 2 incumple con no regresar al personal a Puente Grande, muchos renunciarían porque no les conviene. Eso mermaría la seguridad de los centros