Autoridades municipales y estatales están enteradas del problema y no hacen nada por resolverlo, denuncian vecinos afectados
Por Rafael Hernández Guízar

El rastro clandestino opera en la calle Azucena al cruce con la avenida Revolución, en la colonia Jardines de la Paz, en Guadalajara/Fotos: Francisco Tapia
Un rastro clandestino molesta de sobre manera a los vecinos de la calle Azucena al cruce con la avenida Revolución, en la colonia Jardines de la Paz, en Guadalajara.
Se trata de una bodega en la que, según los vecinos y locatarios de los alrededores, sacrifican pollos y queda un olor pestilente, además de que en la calle corre el agua con residuos de la matanza.
“Toda la noche están haciendo ese tipo de actividad y nos perjudica mucho a los negocios, hay una contaminación tremenda y ellos no se hacen responsables de eso, es más, no son capaces ni de limpiar, nomás lo trasladan para acá para los locales de Revolución”, dijo uno de los comerciantes muy molesto. Ante el temor de las represiones por parte de los propietarios del establecimiento el entrevistado prefirió el anonimato.
Sin embargo, hizo énfasis en que las autoridades municipales y estatales están enteradas de lo que pasa ya que han denunciado, pero la respuesta ha sido nula.
“Nosotros estamos nada más de 10 a 12 horas en los locales, pero imagínese para los vecinos que están aquí, ellos son los más afectados. Aquí no sabemos que haya venido la autoridad para ver qué pasa, ya llevamos muchos años con esto y hay que decir, hay clientes que vienen aquí y mejor se van, se nos van los clientes”, lamentó el entrevistado.
Constatamos el fétido olor y la mala imagen que deja este negocio sin que haya quienes se puedan hacer responsables.
