Ni los negocios de autopartes repuntan, lamentan comerciantes

Por Rafael Hernández Guízar

La pandemia llevó a la ruina a decenas de negocios de comida en los alrededores de la central vieja, los cuales sobrevivían de las personas foráneas que venían a la ZMG; ahora ni las tiendas de ropa o los negocios de autopartes venden más del 25% de lo que vendían/Foto: Francisco Tapia

La pandemia llevó a la ruina a decenas de negocios de comida en los alrededores de la central vieja, los cuales sobrevivían de las personas foráneas que venían a la ZMG; ahora ni las tiendas de ropa o los negocios de autopartes venden más del 25% de lo que vendían/Foto: Francisco Tapia

Locatarios de los alrede­dores de la antigua central camionera de Guadalajara se fueron a la ruina por la falta de turismo ante la pandemia de coronavirus.

Por la avenida 5 de Febre­ro, hay muchos comercios que ya han cerrado debido a que no hay ventas, pues esta zona sobrevivía en gran medida de las personas que llegaban a la central, y al momento al no haber afluencia debido a la pandemia sus ganancias se han ido acabando de tajo, se­gún reveló Javier Gutiérrez, encargado de la taquería El Tacolote.

“Pues hay bastantes, mire aquí estamos a punto de ce­rrar porque no hay ventas, yo creo que estamos como al 25 por ciento de lo que vendía­mos, ya se acabó el guardadi­to y si sigue así pues vamos a tener que cerrar”.

Y agregó: “Antes a esta hora que son las dos de la tarde ya teníamos lleno, peo no hay dinero y nues­tra clientela es de la gente foránea que venía, la de los pueblos que llegaban acá, entonces por eso le digo que si sigue esto así vamos a te­ner que cerrar; esperemos que Alfaro no diga que se va a cerrar porque entonces nos van a dar el tiro de gracia. Ahorita ya estamos nada ás dos empleados y se han teni­do que ir descansando, éra­mos hasta ocho los fines de semana pero pues se ha ido acabando el trabajo”.

Por su parte, Esperanza Rojo, propietaria de una lon­chería, señaló que su negocio se acabó de forma definitiva.

“Mire ya no hay nada, yo estoy aquí porque hablé con el de la coca – Cola, porque tenemos un contrato y tienen que venir por sus cosas. Aquí ya tiene mucho tiempo que está malo, pero ahora con esto pues se acabó la venta. Esto vino darnos en la torre. Es un hecho que vamos a tener que cerrar, no hemos podido ni pa­garla renta, ahora pues vamos a tener que aguantarnos”.

En tanto, criticó que mien­tras que a ellos como nego­cios establecidos les exigen muchas cosas para poder tra­bajar, en lugares como el ca­mión, por ejemplo, se pierden las medidas de seguridad lo cual les pone en franca des­ventaja.

“Es tonto porque en el camión por ejemplo vienen con el amontonadero (sic) de gente, no sirve de nada decir lo del cubrebocas, no es que no crea, es que no en­tiendo cómo hacen esto y no piensan en los negocios. Exi­gen en los negocios estableci­dos que tengamos un aparato, que tengamos el tapete, por qué no les exigen a los ambu­lantes, en el camión”.

Tras hacer un recorrido por la zona, constatamos que en varias cuadras a la redonda los negocios están en malas condiciones de­bido a la falta de clientes. Hasta la venta de autopartes que es tan tradicional en ese lugar va a la baja.