Para muchos es una forma de supervivencia

Por Rafael Hernández Guízar

A lo largo del día, decenas de personas acuden a este tipo de negocios para dejar metales, cartón o plástico esperando ganar un dinero que les permita comprar sus alimentos, esto por el recrudecimiento de la situación laboral debido a la pandemia/ Foto: Francisco Tapia

A lo largo del día, decenas de personas acuden a este tipo de negocios para dejar metales, cartón o plástico esperando ganar un dinero que les permita comprar sus alimentos, esto por el recrudecimiento de la situación laboral debido a la pandemia/Foto: Francisco Tapia

De no ser por las recicla­doras decenas de personas no podrían ni comer, aseguró la encargada de uno de estos ne­gocios ubicado al oriente de la ciudad.

En entrevista con Pági­na 24, esta mujer que prefi­rió no dar su nombre, indicó que a lo largo del día la gente acude a ellos como negocio para tratar de ganar un dinero que les permita comprar sus alimentos. Algo que pueden hacer recogiendo botes de las calles y que por el desempleo ha crecido fuertemente.

“Mire, viene gente que básicamente de esto se man­tienen y sería para nosotros imposible cerrarles por lo del COVID-19; los estábamos re­cibiendo pero con las medidas de prevención, por ejemplo, hay madres solteras que vie­nen y de aquí le dan para gastar a los hijos. Hay otra persona adulta, ya de la tercera edad, que viene con su hijo muy jo­ven y de ahí se mantienen. Hay gente que viene diario y que sé que de aquí se mantienen, sé que son gente pobre, de calle, que viven en la calle”.

Desde adultos mayores hasta gente joven y madres je­fas de familia, van de todos los tipo de personas a este negocio ubicado al oriente de la ciudad. “De aquí la gente se va contenta con lo que sacan. Hubo rumores de que a lo mejor las quitaban; allá hubo protestas en el centro (de Guadalajara), y créeme que me dolería mucho si desapare­cemos como negocio, porque esas personas quedarían despro­tegidas, en cierto modo cuentan con nosotros”.

A la semana, son casi 500 personas las que acuden a este sitio para vender sus botes de refresco y cerveza, aluminio y piezas de cobre y níquel.

“Mira, estamos como en 60 personas que vienen diario, hay quienes hasta tres veces al día llegan con sus cosas”.

Por ello, aseguró que aun­que el gobierno estatal no les dio ningún tipo de apoyo duran­te la pandemia, sería importante que no les impidan seguir traba­jando, ya que se han convertido en un negocio esencial para la manutención de decenas de fa­milias.