Perdió su trabajo; ninguna instancia se digna tomar su caso

Un directivo del área de trata de personas se le insinuó de forma incómoda, ella se quejó en el área de visitaduría y en lugar de abrir investigación, le quitaron su puesto de Policía Investigadora

Por Rafael Hernández Guízar

Otro presunto caso de acoso sexual y hostigamiento laboral fue denunciado pú­blicamente ayer en contra de elementos de la Fiscalía Ge­neral del Estado.

Se trata de Cynthia Espi­noza, una mujer que luego de varios años de pertenecer a la policía investigadora, fue despedida sin justificación alguna, según denunció pú­blicamente, luego de no ac­ceder a las pretensiones de su entonces jefe directo.

Fue en marzo del año pa­sado cuando a esta mujer, su jefe directo en el área de trata de personas, le insinuó una situación sexual en reitera­das ocasiones, a lo que ella se negó, y tras decidirse a tomar acciones al respecto, al inter­poner una denuncia en el área de visitaduría, fue alertada telefónicamente dentro de la misma fiscalía para que en­tregara su arma de cargo, al tiempo que se le notificó que ya no pertenecía a la corpora­ción ministerial.

Derivado de esta situación acudió a la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalis­co (CEDHJ) a interponer una queja, la cual según su dicho, jamás prosperó.

Igualmente buscó ayuda ante la Junta Local de Conci­liación y Arbitraje para resol­ver su situación laboral, pero tampoco tuvo respuesta.

Finalmente, ante la po­sible comisión del delito de abuso acoso sexual, interpuso una denuncia en contra de un agente del ministerio público que tampoco ha prosperado.

Lo anterior, fue dado a co­nocer en una rueda de prensa en la que resaltó que además del daño psicológico que dijo puede comprobar tras un dic­tamen pericial realizado en el Instituto Jalisciense de Cien­cias Forenses, se le adeuda más de un año de salarios caídos.

Dijo que esta situación le ha traído consecuencias nega­tivas tanto en su vida laboral como en su relación de pare­ja. Incluso en su estabilidad emocional.

Por ello, hizo un llamado para que tanto el fiscal ge­neral Gerardo Octavio Solís Gómez, como el gobernador Enrique Alfaro Ramírez le presten ayuda para lograr jus­ticia, y así se investigue y se determine si debe haber o no sanciones en contra de la per­sona que dijo, le agredió, y le causó abandonar su trabajo, y su proyecto de vida en la poli­cía investigadora.