Desde que llegó a gobernador, sólo piensa en algo más grande…

Paga carretadas de dinero a televisoras por espacios en la CDMX; forra de fajos de billetes a calificadoras internacionales y agasaja con contratos de varios ceros a sus amigotes de empresas de comunicación, para posicionarse… Todo ello a costa del presupuesto de Jalisco

Por Álvaro Delgado

De estirpe priísta, aunque cambia-banderas, Enrique Alfaro, gobernador de Jalisco, no conoce la austeridad a la hora de promoverse en los medios, ni tampoco sabe de límites a la hora de “cuajar” a las empresas consultoras que fabrican y difunden su imagen; aunque estemos en medio de la pandemia, el mandatario no es capaz de quitarse un solo peso en “gastos de promoción personal”/Foto: Miguel Dimayuga

De estirpe priísta, aunque cambia-banderas, Enrique Alfaro, gobernador de Jalisco, no conoce la austeridad a la hora de promoverse en los medios, ni tampoco sabe de límites a la hora de “cuajar” a las empresas consultoras que fabrican y difunden su imagen; aunque estemos en medio de la pandemia, el mandatario no es capaz de quitarse un solo peso en “gastos de promoción personal”/Foto: Miguel Dimayuga

Junio 20, Ciudad de México (apro).- Enrique Alfaro fue negociador clave para consolidar la alianza del PAN, el PRD y Movimiento Ciudadano (MC) que en 2018 postuló al panista Ricardo Anaya a la Presidencia de la República; y desde entonces no tenía duda de que sería go­bernador de Jalisco ni se des­cartaba como presidenciable en 2024.

–¿También quiere ser presi­dente de la República? –le pre­guntó el reportero, en noviem­bre de 2017, en su despacho de alcalde de Guadalajara.

–No, por lo pronto.

–¿Y después de ser gober­nador?

–No está en mis priorida­des de vida. Me gustaría más, después de haber cumplido con mi estado, ser entrena­dor de futbol. Ese es mi plan hoy, ya veremos después qué sigue.

Lo que siguió después de ganar las elecciones y asumir como gobernador, hace 19 meses, fue la construcción de un proyecto político que trasciende Jalisco y que está cimentado en el contraste con el presidente Andrés Manuel López Obrador, pero también, a la manera de Enrique Peña Nieto, en el tejido de alianzas con la élite del país y millo­narios recursos para medios de comunicación de alcance nacional.

En efecto, la imagen de Alfaro se construye con abul­tados presupuestos publici­tarios que se destinan sobre todo a los medios de la Ciu­dad de México –Televisa y TV Azteca al frente–, sede también de las élites política, económica y cultural que lo impulsan como alternativa al proyecto de López Obrador.

De estirpe priísta, Alfaro no escatima dinero público para su proyección nacional. El año pasado el único gobernador de MC destinó oficialmente 134 millones 791 mil pesos a gas­tos de comunicación social y en 2020, pese a la emergencia sanitaria, ya acumula –hasta mayo– 108 millones 129 mil pesos, cuyos principales bene­ficiarios son los medios televi­sivos, radiofónicos, escritos y digitales de la capital del país, que son monitoreados y anali­zados por empresas contrata­das con ese fin.

Alfaro se desdijo de su promesa de no adquirir “ni un solo peso” de deuda, y acu­mula más de 33 mil millones de pesos con los que hipote­có a Jalisco hasta después de 2040, pero en vez de recortar los gastos de promoción por la pandemia de covid-19, que repunta en el estado, los in­crementó.

Sólo el año pasado Televi­sa recibió del gobierno de Al­faro 40 millones de pesos del presupuesto de comunicación social, pero el contrato más jugoso fue a través de su filial, Operbes S.A. de C.V., por el que obtuvo 2 mil 663 millo­nes de pesos para la instala­ción de internet inalámbrico en todo el estado.

A TV Azteca le destinó, sólo el año pasado, 16 millo­nes de pesos, y hasta mayo de este año le contrató otros 6 millones; a Grupo Imagen, 5 millones de pesos; Milenio, 4 millones 500 mil pesos, y Ra­dio Fórmula, 3.5 millones de pesos. Diarios de la Ciudad de México, como Milenio, El Universal (3.5 millones de pesos) y El Financiero (3 mi­llones de pesos) también han sido beneficiados con canti­dades millonarias, algunas de ellas aún no hechas públicas por el gobierno de Alfaro.

A la revista Nexos, que fundó el historiador Héctor Aguilar Camín, el gobierno de Alfaro le otorgó, sólo el año pasado, 5 millones 715 mil pesos, mientras que a la re­vista Letras Libres y Editorial Clío, empresas del también historiador Enrique Krauze, les ha dado más de 5 millones de pesos.

El dinero público a Krau­ze lo reveló, con base en los contratos, Álvaro Quintero, miembro del Observatorio Permanente del Sistema Es­tatal Anticorrupción, después de que Krauze respaldó a Al­faro en la acusación a López Obrador y Morena de ser los instigadores de las protestas por el asesinato del albañil Giovanni López.

Millones a sus asesores

Pero si Alfaro no conoce la austeridad para promover­se en los medios, no conoce límites con las empresas con­sultoras que fabrican y difun­den su imagen. Todos los con­tratos, además, son asignados por adjudicación directa.

Tres en especial son las empresas de los amigos de Alfaro, coordinadas por su consultor Rafael Valenzuela, que lo han acompañado desde las presidencias municipales de Tlajomulco y Guadalajara y que en los dos años de go­bierno estatal han sido benefi­ciadas: La Covacha, Eu Zen e Indatcom. Las tres han obte­nido contratos por más de 120 millones de pesos.

Sólo el año pasado La Co­vacha, Gabinete de Comunica­ción S.A. de C.V., especialis­ta en producción audiovisual, creatividad y branding, obtu­vo 22 millones 205 mil pesos; Indatcom, S.A. de C.V., que da servicio de gestión y admi­nistración de pauta digital, 13 millones 650 mil pesos; y Eu Zen Consultores, S.C., encar­gada del diseño de la estrate­gia de comunicación integral, 16 millones 500 mil pesos.

Y este 2020, según infor­mación oficial, La Covacha obtuvo 20 millones de pesos; Eu Zen Consultores, 18 millo­nes, e Indatcom consiguió dos contratos: uno por 17 millones 635 mil pesos y otro por 16 millones 254 mil pesos.

“Desde luego que el gasto en comunicación social, en las proporciones que las está ejerciendo Alfaro, no es un gasto prioritario. No se justi­fican de ninguna manera esos montos”, expresa Bernardo Masini, miembro de la Aso­ciación Mexicana del Dere­cho a la Información, capítulo Jalisco.

–¿La orientación del dine­ro público a medios de la Ciu­dad de México obedece a su proyecto presidencial?

–Desde que comenzó su gestión como gobernador, Al­faro ha sido esquivo no sólo con los medios locales; tam­bién con las organizaciones de la sociedad civil y en gene­ral con quienes lo buscamos para intercambiar ideas.

“Es claro que gobierna Ja­lisco, pero con la mira puesta en algo más grande, que no se ubica en el estado. Eso me pa­rece un gran error. Incluso si se confirman sus aspiraciones presidenciales, difícilmente podría construir una platafor­ma sólida si no amarra prime­ro una base sólida en el lugar que gobierna.”

Millones a calificadoras

En plena promoción en medios de comunicación de la Ciudad de México, y aun en medio de la emergencia sanitaria por el COVID-19, Alfaro también pagó millones de pesos a las calificadoras in­ternacionales.

En marzo, el gobierno de Jalisco pagó 14 millones 617 mil pesos a tres calificadoras: A Fitch, 6 millones 345 mil 200 pesos; a Moody’s, 4 mi­llones 368 mil 560 pesos; a HR Ratings, 3 millones 903 mil 400 pesos.

En mayo, dos meses des­pués de la contratación, la agencia Fitch mejoró la nota de las finanzas estatales, que de “AA menos” subió a “AA”, celebrado por Alfaro como todo un acontecimiento: “Para quienes han intentado engañar a la opinión pública diciendo que Jalisco ha hecho mal uso de sus finanzas, que le sigan. Como siempre, son los resultados y el tiempo los que ponen todo en su lugar”.

El secretario de Hacienda estatal, Juan Partida Morales, dijo que la contratación de las calificadoras internacionales era para incrementar la deuda del estado, cuyo más reciente crédito fue de 6 mil 200 millo­nes de pesos: “Era necesaria para la contratación reciente del endeudamiento”.

Alfaro también ha busca­do congraciarse con sectores antagónicos a López Obrador, como las empresas que invier­ten en energía en México, por lo que el martes 16 presentó una controversia constitucio­nal ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que invalide el acuerdo emitido por la Secretaría de Energía.

Esta decisión, dijo, la tomó en acuerdo con los goberna­dores de Nuevo León, Ta­maulipas, Durango, Coahuila, Jalisco, Michoacán y Colima, antagónicos a López Obrador.

En su política de alianzas, que aceleró tras las violacio­nes a los derechos humanos cometidas contra manifes­tantes en Guadalajara, Alfaro anunció también la contrata­ción de un grupo de expertos para las decisiones a tomar ante el aumento de los conta­gios en el estado.

Uno de ellos es José Na­rro, secretario de Salud del gobierno de Enrique Peña Nieto, quien dejó 326 hos­pitales inconclusos, y la otra es Beatriz Pagés, exdiputada priista y directora de la revista Siempre!