Todavía se atreve a decir Enrique Alfaro en la tele

Sobre las acusaciones de familiares de uniformados detenidos, dijo que él dio la orden de actuar “ordenadamente”, aunque recordó que la fiscalía “es un ente autónomo” Indignación por muerte de Giovanni a manos de policías municipales hace eco en MTY y Tijuana

En vez de salir bien librado, se embarra más: Enrique Alfaro dijo que la pronta reacción de Gerardo Solís, quien implementó un operativo el viernes en los alrededores de la fiscalía, evitó que el asunto escalara, pues según él los policías ministeriales que levantaron a los jóvenes los iban a asesinar; lo bueno es que el operativo del fiscal resultó muy efectivo…/Foto: Francisco Tapia

En vez de salir bien librado, se embarra más: Enrique Alfaro dijo que la pronta reacción de Gerardo Solís, quien implementó un operativo el viernes en los alrededores de la fiscalía, evitó que el asunto escalara, pues según él los policías ministeriales que levantaron a los jóvenes los iban a asesinar; lo bueno es que el operativo del fiscal resultó muy efectivo…/Foto: Francisco Tapia

Según el gobernador, fue gracias a la actuación rápida del fiscal Gerardo Octavio Solís Gómez, que el viernes pasado se pudo evitar otro Ayotzinapa, pues según él los policías ministeriales que le­vantaron a los jóvenes a las afueras de la fiscalía tenían la intención de quitarles la vida.

En entrevista para el Canal 4 de Televisa Guadalajara, el mandatario dijo que después de despedir a los gobernado­res que se reunieron con él en Tequila el viernes pasado co­menzó a recibir mensajes de lo que ocurría en Fiscalía y se comunicó con Solís Gómez para saber qué ocurría y se montó un operativo para im­pedir que el asunto escalara.

Según Alfaro, por la pron­ta reacción que tuvieron se evitó que algún joven desapa­reciera, además, desestimó las acusaciones de los fami­liares de los agentes sobre que él dio la orden de actuar de esa manera y recordó que la fiscalía es un ente autóno­mo que no depende de él.

Protestas llegan a Tijuana y Monterrey

 Decenas de jóvenes de Ti­juana y Monterrey exigieron ayer justicia para Giovanni Ló­pez y Yair López, jóvenes que murieron víctimas de la brutali­dad policiaca en Jalisco y Baja California, respectivamente.

En la ciudad fronteriza, los manifestantes se concen­traron alrededor de las 10:00 horas en la glorieta Cuauhté­moc, donde lanzaron consig­nas contra las corporaciones y el abuso policial, y marcharon hacia el palacio de gobierno, donde el mandatario Jaime Bonilla salió de su oficina para observar, mientras los in­conformes coreaban: “¡Oliver no murió, el Estado lo mató! ¡Giovanni no murió, el Esta­do lo mató!”.

La movilización continuó hasta la garita El Chaparral, donde los agentes de Tijuana permanecieron en un períme­tro alrededor del bloque de jóvenes, quienes se dirigieron hasta el área de aduanas.

En ese punto se arrodi­llaron, alzaron el puño como símbolo de paz y en reclamo al abuso policial.

“Esto lo hacemos desde un acto de amor”, gritó una de las manifestantes, mientras que el resto del grupo empezaba a bajar una rodilla y la colocaba sobre el piso, al tiempo que erguían un brazo y algunos ondeaban varias banderas rojas.

En Monterrey, cientos de policías de Fuerza Civil se apostaron frente al palacio de gobierno de Nuevo León para resguardar las instalaciones ante el anuncio de una protes­ta por parte de estudiantes y activistas de agrupaciones ci­viles, en repudio al asesinato del albañil Giovanni López por parte de elementos poli­ciacos del estado de Jalisco.

Desde temprano, un heli­cóptero realizaba sobrevue­los, mientras elementos de la Fuerza Civil y de la policía municipal se desplegaron en convoyes de varias uni­dades, por calles del centro de la ciudad, y protegieron tiendas de conveniencia para evitar que manifestantes oca­sionaran daños o cometieran saqueos. Algunos negocios optaron por cerrar sus puer­tas. Al final, un grupo de 25 personas se congregó para la protesta y se colocó cerca del monumento a Miguel Hi­dalgo, mostrando cartulinas para exigir justicia ante