Se toman en serio la reactivación económica

Por Elizabeth Ríos Chavarría

Pese a que los locales arrancaron operaciones con filtros sanitarios, las filas en ciertos giros no se dejaron esperar sin que ciudadanos respetaran la sana distancia. Ejemplo de ello fueron bancos y tiendas a donde tapatíos acudieron a realizar pagos o abonos/Fotos: Francisco Tapia

Pese a que los locales arrancaron operaciones con filtros sanitarios, las filas en ciertos giros no se dejaron esperar sin que ciudadanos respetaran la sana distancia. Ejemplo de ello fueron bancos y tiendas a donde tapatíos acudieron a realizar pagos
o abonos/Fotos: Francisco Tapia

Tan sólo el lunes pasado arrancó la reactivación eco­nómica de ciertos giros no esenciales, y a pesar de que la indicación de autoridades en torno a que el confinamiento social continúa vigente, cada vez más son los tapatíos que se apropian de las calles de la ciudad aun con emergencia sanitaria por COVID-19.

En un recorrido por Pági­na 24, se pudo constatar que desde temprano las calles de Guadalajara recibieron a un gran cúmulo de personas, de manera particular en el cen­tro, quienes acudieron a cier­tos lugares ya sea por trabajo, para hacerse de algún artículo o realizar un pago.

Pese a que los locales arran­caron operaciones con filtros sanitarios, en unos más estric­tos que otros, las filas en ciertos giros no se dejaron esperar sin que ciudadanos respetaran la sana distancia. Ejemplo de ello fueron bancos y tiendas a donde tapatíos acudieron a realizar pa­gos o abonos.

“Vine a realizar unos pa­gos pero solo por encima se ve de lejos que la gente sale más. Lo malo es que no todos usan el cubrebocas como es, les vale, y por unos perdemos todos. Al rato que no nos sor­prenda que las autoridades di­gan que todo se cierra porque no entendemos, se ven fami­lias paseando con niños sin cubrebocas”, platicó Paola.

Mayor flujo vehicular por vialidades concurridas, como Juárez o Federalismo, así como más personas sin el uso del cubrebocas y sentadas pasando el día, también fue una constante en las calles del centro de la ciudad.

“La realidad de las cosas es que debemos salir a la calle tarde o temprano. No podemos pasarnos toda la vida encerra­dos, necesitamos trabajar, lo lamentable es que depende­mos de los demás y como no todos se cuidan, ya sea porque les importa poco la gente o no creen en el coronavirus, pues terminamos perdiendo todos. El virus va a seguir y debemos aprender a vivir él”, manifes­tó Rogelio, encargado de una tienda de ropa en el centro de la ciudad.

De cara a la reciente reac­tivación económica, como parte de la Fase 0, el llamado de autoridades municipales y estatales sigue en cuanto a que quienes no tengan que realizar actividades esenciales en la calle se queden en casa, y para los que salgan, lo hagan con las debidas medidas de protec­ción, es decir, con el uso obli­gatorio del cubrebocas.