Ahora, los amagan con que si reabren serán clausurados

Así las cosas en Guadalajara, donde se le dio luz verde a un gimnasio para que reiniciara actividades con las debidas medidas de higiene

Por Rafael Hernández Guízar

En un gimnasio de Gua­dalajara por un presunto error humano les dieron la certificación para regresar a trabajar a partir del 1 de junio y ahora, les amagan con clausurar si abren al pú­blico.

Patricia Galván Cervan­tes, la encargada del negocio, dijo en entrevista con Pági­na 24 que cumplieron con la documentación y el trámi­te que les exigió el gobierno del estado y el ayuntamiento tapatío para reabrir su nego­cio. Aseguró que invirtieron una gran cantidad de recur­sos en acondicionar el sitio y diseñar un protocolo para lograr cumplir con los re­querimientos; sin embargo “el error humano” cometido por personal del ayuntamien­to, podría dejarle fuera de la posibilidad de al fin reabrir la próxima semana.

“Nosotros hicimos nues­tro registro en la página que el gobierno nos proporcionó como giros no esenciales, quisiéramos obviamente re­abrir las puertas, ellos nos pidieron un protocolo que hicimos al registro del día 18 de mayo, aquí está mi carta compromiso de cumplir con el protocolo que ellos nos presentaron, esta carta la fir­mamos y se reenvía, se reen­vía por correo y después nos llega un mensaje de que van a venir a checar las instala­ciones, el día sábado llegó una llamada de que personal del ayuntamiento y va a venir entre semana, llega un chico del ayuntamiento uniforma­do y todo, de hecho le hice el protocolo de que pasara por el tapete, le tomé la tempera­tura, le puse gel antibacterial y entonces lo dejé pasar; él revisó todo, me revisó lo de la sana distancia, lo del tape­te, todo; revisar que todo es­tuviera limpio, de hecho me hizo preguntas desde cuántos niños tenía y que cómo iba a trabajar yo para que no se hiciera una cantidad de gente que llegara a hacer aglomera­ción y le expliqué todo, que íbamos a tener horarios es­calonados entre clase y clase para hacer la limpieza y po­der desinfectar antes de que el otro grupo llegara”, dijo.

Y agregó: “me dijo que estaba bien, que cumplía con todo y que estaba bastante limpio, que las señalizacio­nes eran claras. Ayer (miér­coles) me hablaron por parte del ayuntamiento de Guada­lajara una persona llamada José Luis, y me dijeron que esa calcomanía que me die­ron que hubo un error, que se equivocaron y que me la te­nían que retirar, y le dije cuál era el error, porque yo había cumplido con todo, y me dijo que no sabía, pero que tenía la orden de quitarme la cal­comanía, y me dijo que me tocaba otra de otro color, me dijo que tenía órdenes de re­tirármela y yo le dije que yo iba empezar a trabajar el lu­nes porque cumplí con todo, y me dijo que si yo trabajaba con esa calcomanía me iba a clausurar, y obviamente que si me la quitaba yo trabajaba sin calcomanía, pues de todos modos me iba clausurar”.

Una gran cantidad de pa­dres de familia, acompañados de pequeñas alumnas de este gimnasio, se manifestaron en las afueras de las instala­ciones para exigir al ayunta­miento que no les nieguen la posibilidad de regresar a la práctica que desempeñaban en este sitio: la gimnasia ar­tística.

A petición fue directa pre­sidente municipal de Gua­dalajara, Ismael del Toro Castro, con el que Patricia Galván Cervantes, y listo para tomar en consideración su situación y la de sus alum­nas, por su parte, dijo que la prevalencia del gimnasio se­ría casi imposible de no re­gresar a trabajar.

Añadió también que al te­ner la certificación entregada por el personal del ayunta­miento, buscarían los cami­nos legales en caso de ser necesario para exigir sus de­rechos, toda vez que dijo sen­tir vulnerados los mismos.

Al respecto intentamos obtener la respuesta por parte del ayuntamiento de Guada­lajara; sin embargo, no hubo información.