Cuesta cinco veces menos que los aparatos comerciales

Con recursos propios y apoyo de la Universidad y el Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde, en me­nos de un mes los académicos y alumnos del Centro Univer­sitario de Tonalá (CUTonalá) y las empresas PROMEYCO y Atlas NanoTech, crearon este aparato biomédico de terapia inhalatoria que puede utilizarse en la lucha contra el COVID-19, pero también para otras enfermedades res­piratorias

Con recursos propios y apoyo de la Universidad y el Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde, en me­nos de un mes los académicos y alumnos del Centro Univer­sitario de Tonalá (CUTonalá) y las empresas PROMEYCO y Atlas NanoTech, crearon este aparato biomédico de terapia inhalatoria que puede utilizarse en la lucha contra el COVID-19, pero también para otras enfermedades res­piratorias

Estudiantes e investigado­res de la Universidad de Gua­dalajara (UdeG), en conjunto con empresarios egresados de esta Casa de Estudio, de­sarrollaron un ventilador que podría ser utilizado para aten­der a los enfermos graves por COVID-19 en México, y ser fabricado con un costo hasta cinco veces menor que los ventiladores comerciales.

“Nos han dado, empresa­rios, investigadores, egresa­dos y alumnos de la Universi­dad la posibilidad de trabajar juntos en el desarrollo de un ventilador tipo Ambu bag, que podría estar participando en la batalla contra el COVID-19. Es para nosotros muy impor­tante colaborar con las empre­sas y los investigadores para hacer este ejercicio de transfe­rencia tecnológica de conoci­miento. La UdeG se debe a la sociedad, y de la misma forma debemos generar desarrollo tecnológico y económico”, dijo en videoconferencia la Coordinadora General de In­vestigación, Posgrado y Vin­culación (CGIPV), doctora Margarita Hernández Ortiz.

Con recursos propios y apoyo de la Universidad y el Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde, en me­nos de un mes los académicos y alumnos del Centro Univer­sitario de Tonalá (CUTonalá) y las empresas PROMEYCO y Atlas NanoTech, crearon este aparato biomédico de terapia inhalatoria que puede utilizarse en la lucha contra el COVID-19, pero también para otras enfermedades res­piratorias.

Hernández Ortiz dijo que este desarrollo forma parte del Reto COVID-19, cuyos adelantos fueron anunciados el pasado 23 de abril durante la participación de la doctora María Elena Álvarez-Buylla, Directora General del Conse­jo Nacional de Ciencia y Tec­nología; y anunció que están en espera de la aprobación de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sa­nitarios (Cofepris) para poder producirlo en masa.

“De lograr esta autoriza­ción, estimamos que tenga un costo menor a otros modelos que están en el mercado y sería un desarrollo tecnológico cien por ciento mexicano y con el sello de colaboración de la UdeG con egresados altamen­te capacitados”, declaró.

El dispositivo utili­za el proceso ventilatorio con bolsa de reanimación (Ambu), el cual, de manera automatizada y controlada, suministra una mezcla de ai­re-oxígeno directamente a la vía área del paciente a través de la bolsa de reanimación. Para darle una mayor ver­satilidad y aplicación, este dispositivo permite variar la frecuencia respiratoria y el volumen tidal a través de mecanismos y controles de fácil manejo e interpreta­ción; además, cuenta con di­versas alarmas de bloqueo y fallas del sistema, auditivas y visuales.

Ramón Willman, jefe de la Unidad de Fomento a la Inno­vación y la Transferencia del Conocimiento de la CGIPV de la UdeG, explicó que este aparato ha sido probado en cerdos con buenos resultados.

Por su parte, David Ale­jandro López de la Mora, profesor investigador del CU­Tonalá y director de investi­gación y desarrollo de Atlas NanoTech, aseguró que, al ser una producción mexicana, el costo del aparato disminuye hasta cinco veces respecto al valor comercial, es decir, si un ventilador de marca cuesta poco más de un millón de pe­sos, el desarrollo de la UdeG, PROMEYCO y Atlas Nano­Tech podría costar entre 150 mil y 200 mil pesos, precisó.

Enrique Bustos Nuño, direc­tor general de PROMEYCO y egresado de Ingeniería Indus­trial de la UdeG, indicó que una vez que llegue la autorización de la Cofepris podrían producir de 35 a 50 ventiladores diarios, y hasta mil ventiladores en un mes, ya que en Guadalajara hay proveedores para conseguir rá­pidamente las piezas que lo in­tegran.

Dijo que ya han tenido acercamientos con las secre­tarías de Salud de Jalisco, de Zacatecas y de otros estados interesados en adquirir estos ventiladores una vez que pue­dan ser producidos, para cu­brir la necesidad de atención de pacientes del COVID-19.