Tras horas de espera no les entregan recursos
Por Rafael Hernández Guízar

Rocío Calderón, otra de las “beneficiarias” el supuesto préstamo, se dijo sumamente molesta pues desde las seis de la mañana estaban esperando que se les atendiera
Ciudadanos se dijeron muy molestos e incluso “engañado” por el gobierno federal respecto a los créditos a la palabra, por horas hicieron largas filas en las afueras del banco Santander para que al final a muchos no les dieran el recurso.
Claudia Castillo, una de las entrevistadas, dijo a Página 24 que errores de información entre el gobierno federal y la sucursal bancaria, les hizo perder tiempo y por ende, caer en riesgo de no recibir el dinero.
“El programa de bienestar de préstamos a la palabra, y se supone que ya hay autorización para venir a recoger el dinero, pero hay discrepancia en información con el banco porque la sucursal nos está pidiendo un par de hojas más, las cuales no tenemos manera de conseguir, y que nos contacto dice que únicamente IFE y la carta de confirmación, de ahí en más, se supone que el número de cuenta nos lo debe de dar a la sucursal a la que se nos asignó, pero hay una negativa por atención porque no están enterados en cómo es el procedimiento”.
Pese a que les habían agendado citas, la desorganización en la sucursal bancaria fue tan grande que los hicieron formarse en varias ocasiones, al grado de perder toda la mañana.
“Nos hicieron formarnos, luego nos sacaron de la fila, luego que nos volvamos a formar, el punto es que se programó a la gente por horarios, nueve, 10 de la mañana y 11 me parece, y al fin de cuentas estamos aquí todos revueltos porque no se ha atendido absolutamente nadie. El préstamo a la palabra es algo que se va a pagar, no se está pidiendo nada regalado, el detalle es que la sucursal no tiene ni la información siquiera, entonces quien esté a cargo de la sucursal no nos está atendiendo”.
Por su parte, Rocío Calderón, otra de las “beneficiarias” el supuesto préstamo, se dijo sumamente molesta pues desde las seis de la mañana estaban esperando que se les atendiera.

Ciudadanos se dijeron muy molestos e incluso “engañado” por el gobierno federal respecto a los créditos a la palabra, por horas hicieron largas filas en las afueras del banco Santander para que al final a muchos no les entregaran el recurso/Fotos: Francisco Tapi
“Mira desde las seis de la mañana nos tienen, nos llegó una carta donde nos decía que ya podíamos llegar al banco a recoger nuestros préstamos personales, nos daban especificaciones de cómo teníamos que proceder, y ahorita a la señorita de aquí del banco de Santander, no nos dicen nada, no tenemos respuesta por parte de ella, y nos dicen que tenemos que tener otras tres hojas, imprimir otras tres hojas y darnos de alta en el banco, pero se supone que ya tienen aquí un listado de todas las personas que estamos anotadas para ese préstamo, fuimos a querer ingresar en un ciber a la cuenta de Santander, pero no nos permiten la entrada”.
Con gesto adusto indicó que estaban dispuestos incluso a clausurar el banco por ellos mismos hasta que se les diera una respuesta: una negativa o la autorización de su crédito y la entrega del dinero.
“¿Lo tomamos entonces o qué, como una burla del banco o del gobierno? Entonces tenemos que cerrar el banco seguramente hasta que nos den respuesta, que es lo que se ocupa crees clausuremos banco para que nos den una respuesta, o qué será lo que quieren. No queremos que se burlen del pueblo porque es bastante ya labor la que hacen”.
Finalmente recalcó que no debe haber confusión, que no les están regalando nada pues el préstamo sería pagado, y con intereses al gobierno federal.
“Mire yo creo que de los impuestos de nosotros merecemos, y más con los problemas que hay con estas contingencias, un señor decía que veníamos a que nos dé al gobierno, y no, nosotros no venimos a pedirle nada al gobierno, lo que pedimos es una ayuda para pasar la situación que estamos pasando, pero la ayuda no es gratuita, porque la vamos a pagar, y vamos a pagar intereses también, así es de que ya basta de burlas”, finalizó.
