Te ocupamos, Mencho: Comerciantes
Por Rafael Hernández Guízar

Comerciantes de diversos tianguis de Guadalajara y Zapopan acudieron a la sede de la CEDHJ para quejarse de la imposición de Enrique Alfaro para prohibirles ejercer su oficio, ya que al momento no pueden trabajar, ni tampoco han recibido apoyo de las autoridades, ese del que tanto se llena la boca el gobernador/Foto: Francisco Tapia
Comerciantes se manifestaron en las afueras de la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ) para quejarse de las políticas del gobierno estatal y de la misma comisión, aseguraron que están muriendo de hambre.
Al mediodía de ayer lunes, comerciantes de diversos tianguis de Guadalajara y Zapopan acudieron a la sede de la CEDHJ para quejarse de la imposición del gobierno de Jalisco para prohibirles ejercer su oficio, ya que al momento no pueden trabajar, ni tampoco han recibido apoyo de las autoridades.
Asimismo, se quejaron también de la postura que ha tomado la CEDHJ en torno a este asunto. Indicaron que no han sentido del apoyo del organismo, ya que no han visto pronunciamiento alguno por parte de este para que reciban apoyos.
“Venimos a poner una queja en contra de ellos primeramente, de la Comisión Estatal de Derechos Humanos porque no sirve, a nosotros no nos sirve para nada, es otro órgano que siempre hemos venido a pedir apoyo y nunca nos han apoyado en nada, este es un órgano donde ganan mucho y no nos apoyan, ahorita hay muchas necesidades no nada más con los con comerciantes de tianguis, sino en todos lados, y dónde están los derechos humanos, deben de actuar ellos por oficio o por lo que sea pero no nos han apoyado“, dijo Rosalío Morales, uno de los entrevistados.
Y agregó: “Estamos pidiendo que todo lo que se presume, y que tanto dice el gobernador Enrique Alfaro de que da apoyos, que da despensas, pues que dé cuentas, nosotros no queremos que esté nada más tomándose fotos con respecto a las despensas, no queremos que nos esté armando un teatro porque nunca dan nada, es nada más lo que le quieren meter a todos, siempre hacen teatros, y ahora porque a nivel nacional se quiere promocionar porque quiere ser presidente de la República“.
Asimismo se refirió a los apoyos económicos del programa para la atención del desempleo. Indicó que pese a que muchos de los comerciantes del baratillo se inscribieron no han tenido respuesta.
“Somos como 8 mil gentes (sic) y de los 8 mil que somos si 10 han tenido respuestas son muchos, pero eso sí, fuimos al DIF de allá de Eulogio Parra y mucha gente que llega en buenos carros salen con su tarjeta, pues a lo mejor son amigos de los políticos“.
Y es que a decir de Rosalío Morales, al momento se cumple mes y medio en que no han podido trabajar ni obtener recursos para el sustento de sus familias.
“Mire, tenemos seis semanas que no podemos trabajar, y tenemos hijos, los del gobierno dejan de trabajar pero sin cobrando sus quincenas, la gente se molesta que porque salimos a manifestarnos y que porque somos alborotadores, pero los demás se están gastando la lana y muy tranquilos en su casa, pues que dejen de pagarles, que dejen de pagar pagarle sus quincenas a ver qué piensan, porque dígame cuánto gana un regidor, cuánto gana un diputado, incluso fuimos al Congreso y ya ni la puerta nos abrieron, nos tratan como mugrosos que tenemos el virus, entonces yo pregunto que el virus nada más existe para los jodidos o qué. No se puede comparar la niña de Alfaro por ejemplo que salen en los comerciales, a nuestros hijos, porque ya quisiera nuestros hijos tener un pinche plátano o una manzana que comer, ya quisiéramos tener un pinche birote para comer“.
Resaltó que a lo largo de mucho tiempo han acudido al organismo a pedir apoyo en torno a la manera en que las administraciones municipales les han dado trato y no han obtenido respuesta. Indicó que se han manifestado en dos ocasiones ya y que han interpuesto también dos quejas pero no han tenido respuesta.
Por ello, fijaron sus esperanzas en la CEDHJ para que sea este organismo el que pueda marcar la diferencia y ayudarles para obtener apoyos, pues mientras la población permanece en su mayoría en aislamiento según lo decretado por las autoridades federales, sus familias escasamente logran comer.
