Taxistas urgen apoyos del gobierno del estado

Por Rafael Hernández Guízar

Esperan horas por pasajeros debido a contingencia, y los que tienen suerte hacen uno o dos viajes por día/Fotos: Francisco Tapia

Esperan horas por pasajeros debido a contingencia, y los que tienen suerte hacen uno o dos viajes por día/Foto: Francisco Tapia

Hasta 12 horas pasan los taxistas de la Central Camio­neta Nueva en Guadalajara para agarrar un pasaje.

Uno de los choferes de carro de alquiler, digno en entrevista con Página 24 que debido a la poca cantidad de personas que viajan ya a bordo de los autobuses, al día hacen entre uno y dos viajes, algo que no les ayuda ni si­quiera a pagar la liquidación.

“Son entre ocho a 12 ho­ras lo que tenemos que estar esperando para poder tomar un pasaje ya que los camio­nes literalmente vienen a me­nos de la mitad de su capaci­dad, a veces con 45 personas, y obviamente no todos tomen taxi, además porque la situa­ción está muy difícil, estamos cobrando menos que la tarifa que se tenía registrada en la Secretaría de movilidad“, dijo el ruletero.

Y es que debido a esto, han tenido que bajar las ta­rifas con las que estaban cobrando pues no solo hay poca gente que aborde los taxis, sino que además, por la falta de dinero, muchos prefieren irse en camión.

“Por darte un ejemplo de lo que hemos bajado, la tari­fa uno que es la de 63 pesos que es aquí en la zona uno, esa la bajamos a 50 pesos, es decir que le estamos per­diendo del 20 al 40 por cien­to a cada viaje. Nosotros ya de plano si los patrones no se ponen accesibles estamos mejor dejando el carro por­que no se puede estar pa­gando eso, los 350 pesos a veces ni los sacamos”.

Respecto a los apoyos que el gobierno del estado daría a los taxistas, dijo que simplemente no han llega­do.

“Los apoyos están muy lentos, hay quienes han tra­mitado pero no han llegado los apoyos, literalmente no­sotros nos estamos murien­do de hambre”.

Debido a esto, señaló al igual que sus otros compañe­ros presentes en el lugar que es necesario que el gobierno del estado les apoye con re­cursos de forma directa y no a través del sindicato, pues en el gremio simplemente no los han ayudado a acce­der al dinero prometido por el gobierno estatal.