Aunque “es meterle dinero bueno al malo”, admite alcalde Juan González

No pueden hacer otra cosa ante el histórico problema de la casa de matanza, que tiene por lo menos cuatro administraciones sin resolverse; la situación también incumbe al gobierno federal, pues para un nuevo lugar se requiere invertir 100 millones de pesos

Por Rafael Hernández Guízar

Vecinos del rastro municipal de Tonalá ya están hartos del ruidajo con que opera el lugar; por si no fuera poco, los fétidos olores inundan el aire del primer cuadro tonalteca, además de las contaminadas aguas de sangre y vísceras, pues no hay un manejo adecuado de los desechos/Fotos: Francisco Tapia

Vecinos del rastro municipal de Tonalá ya están hartos del ruidajo con que opera el lugar; por si no fuera poco, los fétidos olores inundan el aire del primer cuadro tonalteca, además de las contaminadas aguas de sangre y vísceras, pues no hay un manejo adecuado de los desechos/Fotos: Francisco Tapia

Respondió el ayuntamien­to de Tonalá a los reclamos de vecinos del rastro municipal respecto a las condiciones en que opera, el alcalde anunció inversión pública y un plan para trasladar la casa de ma­tanza a una nueva sede.

El presidente municipal Juan Antonio González Mora, en entrevista con Página 24, indicó que han recibi­do varias quejas de algunos de los moradores de la zona, respecto a diversas proble­máticas como los horarios de sacrificio de los animales, así como de los olores propios del funcionamiento del rastro, algo en lo que han trabajado según dijo, de forma exhaus­tiva, incluso con la inversión de alrededor de medio millón de pesos para la adecuación de las mismas instalaciones.

“Hay que decir que esta­mos haciendo lo que no hi­cieron tres o cuatro adminis­traciones anteriores, nosotros le estamos invirtiendo ahorita 550 mil pesos para mejorar las condiciones del rastro y poder cambiar un poco las molestias que ellos han sufrido en los úl­timos años, esto no es un tema de hoy, es un tema de mucho tiempo, les pedimos que nos tengan un poco de paciencia, porque nosotros trataremos de estar resolviendo que si­tuación va a tener el rastro, y espero terminando esta crisis sanitaria meterme de lleno a revisar el tema”.

Según el alcalde, con el dinero invertido se mejoraron las instalaciones del rastro por dentro y por fuera, sin embar­go advirtió que el abandono por parte del ayuntamiento proviene de cuatro adminis­traciones previas a la suya, es decir que por más de 12 años no habían realizado mejoras, ni tampoco se había plantea­do de forma seria trasladar el rastro a otro sitio donde sea viable, ya que está a sólo cua­tro calles de la plaza principal de la cabecera municipal.

“Respecto a los residuos, hemos estado contratando algunas empresas para que puedan llevarse lo que son sangre y vísceras, en algún momento estamos también ya gestionando con la Comisión Estatal del Agua la posibili­dad de que haya una planta de tratamiento, porque de alguna manera, tuvimos una contingencia el año pasado, problemas con algunos veci­nos inmediatamente fuimos a atenderlos y a lavar sus patios y las calles, porque es uno de los problemas que se han dado, pero hay que decir que una planta de tratamiento nos cuesta 7 millones de pesos, y estamos analizando el tema, por qué se trata de seguir en­tonces invirtiéndole a un ras­tro que ya no es viable que esté operando en esa zona, pues preferimos otra tipo de estrategias para no meterle dinero bueno al malo”.

Lo que se hace es paliativo, pues son grandes las necesidades de un nuevo rastro municipal. Sin embargo, el alcalde Juan González admitió que si el gobierno federal no apoya el proyecto, el gobierno del estado y los ganaderos del municipio le entrarían/Foto: Archivo Página 24

Lo que se hace es paliativo, pues son grandes las necesidades de un nuevo rastro municipal. Sin embargo, el alcalde Juan González admitió que si el gobierno federal no apoya el proyecto, el gobierno del estado y los ganaderos del municipio le entrarían/Foto: Archivo Página 24

Asimismo, señaló que al momento están abiertos para atender cualquier queja de la ciudadanía, sin embargo ade­lantó que una vez terminada la contingencia sanitaria por la pandemia de coronavi­rus, echarían a andar un plan emergente para tratar de tras­ladar en breve el rastro a una nueva sede.

Lo anterior se desprendió tras una visita que realizamos al mismo rastro municipal luego de las quejas de algu­nos vecinos que acudieron a nuestra redacción.

Fueron los malos olores y el manejo de residuos la que­ja reiterada por parte de los vecinos.

Nueva sede

En tanto, el alcalde abundó respecto al proyecto del nuevo rastro municipal de Tonalá. Se trata de un sitio en donde de­jará de causar molestias a los vecinos, pues no estará rodea­do de casas habitación como es el caso actual.

“El rastro desde hace mu­chísimos años ya no es com­patible, porque está a cuatro cuadras de la plaza Cihualpi­lli, a cuatro cuadras de la pre­sidencia municipal, hemos estado haciendo un esfuerzo para tratarlo de sacar de ahí, y tenemos un terreno cercano al centro penitenciario que estaría en un corredor al cual corresponde un servicio de este tipo, nosotros inmediata­mente generamos un proyec­to en el 2018 y solicitamos a la Federación 100 millones de pesos para poder llevarlo a cabo, pero la respuesta fue cero, esos proyectos no nos dieron apoyo, y por parte de la Sader nos ayudaron para poder llevar a cabo este pro­yecto esperando que la Fede­ración volteara a verlo, pero tras recibir la nula respuesta nosotros inmediatamente em­pezamos a trabajar e inverti­mos ya 550 mil pesos en el rastro actual para mejorar las áreas de servicio, las áreas de refrigeración”.

Sin embargo, para concre­tar de este proyecto, el muni­cipio se ha visto sin el apoyo del gobierno federal. Ha sido el gobierno del estado en co­ordinación con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) como ha logra­do caminar el proyecto.

Juan Antonio González Mora indicó que en este sen­tido no descarta la posibilidad de que haya inversión privada, dándole preferencia a los ga­naderos locales para el mane­jo del rastro, pues se requiere de alrededor de 100 millones de pesos para la construcción de la nueva casa de matanza.

“Espero que la Federación rápidamente nos escuche para poder obtener ese recurso que no tenemos ahorita, porque tenemos una deuda de 958 millones de pesos en materia bancaria que estamos pelean­do ya con una reestructuración que acabamos de aprobar”.

Y agregó: “Para el nuevo rastro, para llevarlo a cabo estamos hablando indepen­dientemente del proyecto, de una inversión de 57 millones de pesos para poder llevar a cabo ese equipamiento, no contamos con ese presupues­to, pero estamos buscando y tocando puertas, hemos lle­vado ese proyecto como no tienes una idea a la unidad de presupuesto del Congreso de la Unión, me ha apoyado mucho al gobernador y Alber­to Esquer como secretario de Agricultura, pero hemos teni­do oídos sordos por parte de la Federación”, dijo.

–¿Podría haber inversión privada?

–Ya lo estamos buscando. Si esa fuera una de las salidas, concesión al servicio, podría ser, acabamos de tener una reunión porque estamos revi­sando esto porque es una de nuestras prioridades.

–¿Entonces el rastro se­ría Tipo Inspección Federal (TIF)?

–Pues ojalá, quisiéramos que funcionara adecuadamen­te, tal vez no llegue a ser de tipo inspección federal, pero es una cosa de las cosas que tendríamos que valorar, va­mos hablar con los ganaderos de Tonalá, porque una opción es que ellos tuvieran de pri­mera mano la posibilidad de operar el rastro bajo alguna figura legal con el municipio.

Según el alcalde, una vez restablecida la actividad tras el paso de la pandemia de co­ronavirus que ha obligado al cese de la mayoría de las acti­vidades consideradas como no esenciales, y que ha limitado también las actividades guber­namentales, la nueva sede del rastro sería el proyecto clave de su administración.