Hasta 3 millones de pesos de multa: Diputados

Por Elizabeth Ríos Chavarría

A partir de ayer entró en vigor el decreto que prohí­be las quemas agropecuarias en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) y las sanciona hasta con 3 millones de pesos.

También, con este decreto toda quema agropecuaria que se lleve al interior del estado deberá realizarse con orden y seguir un calendario municipal, y se integrarán dos mode­los de gestión territorial: Áreas Estatales Destinadas Volunta­riamente a la Conservación, y Paisajes Bioculturales.

Estas medidas, que buscan promover el desarrollo y con­servaciones forestal de Jalisco, suscitaron modificaciones a la Ley Estatal de Equilibrio Eco­lógico y la Protección al Medio Ambiente y se implementaron por el gobierno estatal.

En su momento, la Secreta­ría de Medio Ambiente y De­sarrollo Territorial (Semadet) presentó una propuesta de re­forma al Congreso de Jalisco, y refieren a nuevas medidas sobre uso de fuego en activi­dades agropecuarias y a dos modelos de gestión territorial enfocados en la participación comunitaria.

Para hacer esto posible, se adicionó un capítulo a la ley en mención que contempla las Áreas Estatales Destinadas Voluntariamente a la Con­servación, para que propieta­rios o poseedores de predios que reúnan características de Áreas Naturales Protegidas (ANP), puedan acceder a me­canismos de conservación, aprovechamiento y certifica­ción en sustentabilidad.

En cuanto a las quemas agropecuarias, se reformaron varios artículos para prohibir­las, con sanciones de 2 mil 606 hasta los 3 millones de pesos para quienes las haga en zona metropolitana. Sin embargo, las multas incrementarán el doble si la quema se realiza con una proximidad máxima de 10 metros a terrenos fores­tales, y al triple si se realiza con la misma proximidad a un Área Natural Protegida.

Las autoridades estatales y municipales podrán sancionar el incumplimiento de estas medidas. Además, se da un término de 90 días naturales para que los ayuntamientos realicen las modificaciones reglamentarias correspon­dientes.