Y también es difícil acceder a las despensas: Anciana tianguista

Por Rafael Hernández Guízar

La prohibición de comercio en la vía pública ha golpeado a quienes tenían su sustento en los tianguis; la medida de aislamiento también pega a las personas de la tercera edad que trabajan en tianguis, pues “ya no tienen para comer”/Foto: Francisco Tapia

La prohibición de comercio en la vía pública ha golpeado a quienes tenían su sustento en los tianguis; la medida de aislamiento también pega a las personas de la tercera edad que trabajan en tianguis, pues “ya no tienen para comer”/Foto: Francisco Tapia

Comerciantes de los tian­guis aseguraron que se mue­ren de hambre mientras que el gobierno de estado tajan­temente ha prohibido que tra­bajen.

Margarita Delgadillo Flo­res, una mujer de la tercera edad que fue entrevistada por Página 24, indicó que de no trabajar en los tianguis simplemente no tiene opción para lograr su propio susten­to, pues no cuenta con el apo­yo de ningún familiar.

“Pues mire yo estoy sola, ya mis hijos se casaron, no tengo apoyo de nadie, y no nos dejan trabajar, no pode­mos ni sacar cosas para ven­der afuera nuestras casas que porque el virus hace que ten­gamos que estar adentro de la casa, y ni para comer tene­mos, no hay manera de poder sobrevivir y tampoco nos es­tán dando despensas entonces cómo le vamos a hacer”, dijo la afligida mujer.

Agregó también que ac­ceder a una despensa de las que presuntamente otorga el DIF Guadalajara le ha resul­tado imposible, pues debe anotarse vía telefónica, pero por más llamadas que ha he­cho nunca le han contestado el teléfono.

“De lo de las despensas pues yo creo que ha de ser mentira, porque yo hablo al DIF y marco y marco, pero no me contestan entonces ni modo que se muere uno de hambre. Con lo del gobierno del estado pues la verdad tam­poco he tenido nada de eso porque ni sabía que hay apo­yos de eso, de hecho ahorita lo que quiero es vender algo para poder comer”.

Debido a la prohibición que las autoridades han emi­tido para el comercio en la vía pública, se ha debatido entre pagar la renta y comer: “Además estoy pagando aho­rita mil pesos de renta y pues de dónde, si no tengo ni para comer, pues cómo voy a sacar para pagar la renta. A mí que me den permiso de poner a vender un ratito, voy a ver si puedo sacar algo aunque sea sacar algo para

poder comer; tengo que andar pidiéndole a la gente y no se vale porque se enfadan, yo no, lo que necesito es que me ayuden, que me den una despensa o algo”, finalizó.