El punto comercial luce semidesierto
Por Rafael Hernández Guízar
Casi en el abandono luce el Tianguis del Sol, ubicado al poniente de Guadalajara, un sitio de mucha tradición para el comercio, que ha sido seriamente afectado por la pandemia de coronavirus.
Este lugar en el que tradicionalmente las personas acuden para comprar ropa, calzado, entre otros productos al momento luce seriamente afectado, pues apenas un 20% de comerciantes acuden a brindar sus productos.
Sin embargo quienes aún acuden al sitio esperan con ansia la llegada de clientes, pues han desarrollado estrategias que van desde bajar los productos al máximo posible, hasta poner en marcha promociones para captar clientela.
Uno de los comerciantes que más llama la atención es al que conocen como “El Güero de Ocotlán”, un hombre que acude desde ese municipio hasta el Tianguis del Sol los tres días en que opera para ofrecer huevos de granja, queso, panela, hasta gorditas de nata.
Pese a que en muchos lugares el huevo, uno de los productos más importantes mexicanos se ha disparado hasta los 50 pesos, en este lugar, “El Güero de Ocotlán” lo trae a 40 pesos para sus clientes, un huevo que además es diferente por su color amarillo, asegura que es “orgánico“, o de granja como le conocen.
A diferencia de otros lugares, algunos frutas y verduras de buena calidad se pueden conseguir a muy bajo costo: a 10 pesos el kilo de jitomate, a 8 la cebolla, y 40 el aguacate.
Debido a que sólo los giros considerados como esenciales pueden operar en estos momentos, la venta de frutas, verduras, pollo, lácteos, y alimentos preparados siguen ofreciéndose en este lugar.
Sin embargo, uno de los productos más tradicionales del Tianguis del Sol sí se sigue vendiendo como un atractivo con el que esperan los comerciantes que la gente no falte: las tradicionales gorditas rellenas de chicharrón y las quesadillas fritas bañadas en salsa de tomate.
