Por Rafael Hernández Guízar

En Tonalá sí pudieron trabajar los comerciantes pues se les extendió un permiso especial, tras considerarse como parte del comercio “esencial”, al tratarse de comida/Foto: Archivo Página 24
Comerciantes de empanadas sí pudieron instalar en Tonalá, agradecieron la oportunidad aunque lamentar una falta de clientes.
A diferencia de Guadalajara la ciudad capital, y San Pedro Tlaquepaque, dos de los puntos de mayor tradición para la Semana Santa, en Tonalá sí pudieron trabajar los comerciantes pues se les extendió un permiso especial, tras considerarse como parte del comercio “esencial”, al tratarse de comida.
“Sí nos diera una oportunidad trabajar, y aquí estamos, aquí estamos al servicio de la gente, para sostener la tradición, damos gracias de que si podemos trabajar para mantener la tradición como le digo pero también para llevar dinero a la casa”, dijo la señora Verónica Ibarra Corona.
“Pues no parece semana santa porque está bien solo, pero de alguna forma tratamos de que se recuerde los días”.
Dijo que el permiso le costó apenas 190 pesos por toda la temporada, algo que dijo, es bueno debido a que en otros municipios ese es el costo por día.
La mujer dijo que sí sienten miedo al contagio de coronavirus, pero que es más fuerte la necesidad de llevar el sustento a sus hijos: “Claro que tenemos miedo, pero pues también tenemos que comer”.
Por cierto que se ubica el puesto de esta mujer en las afueras del templo en la plaza principal de Tonalá, donde ofrecía estos panecillos a sólo 8 pesos cada uno.
