Pablo Lemus, alcalde de Zapopan/Foto: Twitter @PabloLemusN

“Pablo Lemus, alcalde de Zapopan/Foto: Twitter @PabloLemusN

Señor Director:

Además de saludarle, el motivo de esta carta es para solicitarle, de la manera más atenta, que se aclare a sus lectores que es falsa e inexacta la información pu­blicada en la nota firmada por la reportera Gloria Reza en la que acusa al Presidente Municipal de Zapopan, Pa­blo Lemus Navarro, haber autorizado la entrega irre­gular de indemnizaciones a determinados servidores públicos. (Pablo Lemus se otorgó y obsequió finiqui­tos a servidores públicos de Zapopan)

Es falso que se hubieran otorgado indemnizaciones irregulares al finalizar la an­terior Administración muni­cipal.

La reportera Gloria Reza confunde —seguramente sin dolo— una indemnización con el finiquito que debe pa­garse a los empleados al tér­mino de su contrato.

En el caso que nos ocupa, al término de la Administra­ción 2015-2018 se pagaron las partes proporcionales de aguinaldo y vacaciones a más de 2 mil servidores públicos a quienes se les vencía el con­trato o quienes concluían su mandato constitucional, caso en el que se encontraban el Presidente Municipal, Síndi­co y regidores.

No se trata pues de una indemnización o de un pago adicional, sino que se cum­plió con el pago de las remu­neraciones a las que todos y cada uno de ellos y ellas te­nían derecho.

La Ley de Servidores Pú­blicos para el Estado de Jalis­co establece en su artículo 46 que la remuneración para los servidores públicos está con­formada por, entre otros conceptos, salarios, el aguinaldo y cualquier otra prestación.

El artículo 54-Bis-2 señala que los salarios devengados y las prestaciones son irrenun­ciables.

A ninguno de los servido­res públicos contratados por la anterior Administración se les hizo un contrato más allá del término de la misma, como lo señala el artículo 5 fracción II de la Ley para los Servidores Públicos del Estado de Jalis­co por lo que, al terminar ese contrato, se les pagaron las partes proporcionales ya des­critas.

Sin más por el momento le pido que, en términos del derecho de réplica, sea publi­cada esta aclaración junto con la nota en cuestión en el por­tal de Proceso, en su edición impresa —de ser el caso— así como en la agencia Apro, para que sus apreciables lectores no registren como cierta una información que no lo es.

José Emigdio García Muro

Jefe de Difusión y Conte­nidos

Respuesta de la reportera:

Las indemnizaciones sí son irregulares. Dentro del presupuesto de Egresos de 2018, la partida 1300 “Re­muneraciones Adicionales y Especiales”, contempla el concepto 132 “primas de vacaciones, dominical y gratificación de fin de año”, a lo que se alude en la carta, sin embargo, el pago que se hizo a lo más de 2 mil ser­vidores fue bajo la partida “finiquitos y laudos”, según se informa de manera oficial en el mismo portal de trans­parencia de Zapopan.

El laudo implica que el afectado presentó una de­nuncia por despido, hubo un procedimiento judicial, ganó y se recibe su pago. Mientras que un finiquito se obtiene cuando la rela­ción laboral se termina de forma definitiva, indepen­dientemente de la causa, sea un cese o una renuncia voluntaria. En este caso, el presidente y varios de sus funcionarios siguieron en el mismo puesto en la segunda parte de la administración.

Además, en la revisión que se hizo al portal se halló que los funcionarios recibieron en meses previos el pago de al­gunas de esas prestaciones, al recibir una cantidad mayor en comparación con el resto de las quincenas.

Cuando un funcionario re­cibe un concepto diferente a la nómina, se precisa, como sucedió con el jefe de Gabi­nete, Juan José Frangie, quien recibió un pago “complemen­tario Mando Único”.

Por cierto, se revisó de nuevo este día el portal de transparencia, curiosamente borraron las nóminas de las semanas 7 a la 12 del 2018, año en que se entregó el ile­gal pago por “finiquitos y lau­dos”.