Temor a contagio de coronavirus merma ventas

Por Rafael Hernández Guízar

Muchas cortinas cerradas se aprecian en todo el centro de Guadalajara, letreros en las fachadas destacan, anunciaban a los clientes que debido a la contingencia sanitaria, abrirá hasta mañana lunes/Foto: Francisco Tapia

Muchas cortinas cerradas se aprecian en todo el centro de Guadalajara, letreros en las fachadas destacan, anunciaban a los clientes que debido a la contingencia sanitaria, abrirá hasta mañana lunes/Foto: Francisco Tapia

Continúan cerrados va­rios negocios del centro de Guadalajara, algunos abrirán hasta el lunes por temor a la pandemia de coronavirus.

Muchos de los negocios que ofrecían diversos pro­ductos en el centro tapatío, hasta el día de ayer sábado seguían cerrados debido al llamado que hizo el goberna­dor Enrique Alfaro Ramírez y el presidente municipal de Guadalajara, Ismael del Toro, para evitar las concentracio­nes masivas.

Una de las cadenas loca­les con mayor presencia en el primer cuadro de la ciudad, la empresa de venta de cosméti­cos Grupo Hago, cerró una de sus tiendas ubicada justo a un costado del palacio municipal. Sólo opera otra de las sucursa­les frente a Palacio de Gobier­no, las empleadas fueron turna­das para trabajar en este sitio.

Apenas algunos clientes llegaron en un lapso de una hora, sus ventas van en franca decadencia, pero esto no baja el buen humor de las jóvenes que trabajan en ese lugar con cubrebocas, guantes, y despa­chadores de gel antibacterial.

Muchas cortinas cerradas se aprecian en todo el centro de Guadalajara, letreros en las fachadas destacan, anuncia­ban a los clientes que debido a la contingencia sanitaria, abrirá hasta mañana lunes.

Sorprendentemente sitios que a diario están abarrotados hoy se ven prácticamente solos, como el estacionamiento público de los tres poderes, uno subterráneo con dos ni­veles que se encuentra justo debajo de la Plaza de la Libe­ración, y para el que se debe hacer fila todo el tiempo a ve­ces hasta de 20 minutos para lograr ingresar.

Ayer había menos de 50 autos repartidos en los dos niveles.

Igualmente en las plazas de venta de artículos tec­nológicos había muy pocos clientes, en su mayoría eran empleados los que estaban en este sitio, quienes asegura­ron que cerrarían a mediodía, justo después de la comida: “Está bien solo, mejor nos va­mos”, dijo una de las emplea­das de un negocio de venta de celulares.