Fue para proteger nuestra integridad: Representante de la ruta

Para evitar problemas con los vecinos del fraccionamiento Las Palmas, los choferes de la ruta 51 decidieron reubicar a 300 metros de distancia el punto donde hacen base

Por Rafael Hernández Guízar

El delegado de la ruta 51 pidió al ayuntamiento que ponga orden en el conflicto que sostienen con vecinos, pues es insostenible que pongan picos en las banquetas sin fundamento legal y sin permiso de las autoridades/Foto: Archivo Página 24

El delegado de la ruta 51 pidió al ayuntamiento que ponga orden en el conflicto que sostienen con vecinos, pues es insostenible que pongan picos en las banquetas sin fundamento legal y sin permiso de las autoridades/Foto: Archivo Página 24

El delegado de la ruta 51 aseguró que mientras no haya respeto por parte de veci­nos del fraccionamiento Las Palmas en Tonalá, se verán imposibilitados a prestar un buen servicio, ya que algunos moradores del sitio colocaron puntas de acero en las ban­quetas y agreden a los chofe­res.

Eduardo Anaya, repre­sentante sindical de la ruta 51, dijo en entrevista con Página 24 que se trata de una medida que tuvieron que tomar de forma desesperada para evitar nuevos enfren­tamientos con los vecinos quienes han actuado fuera del marco de la ley.

“Aquí hay un incidente de los vecinos del coto Turquesa, que se están quejando por la estadía de los camiones, y yo les hago saber que ningún lu­gar es grato porque luego no sé si no se molestan porque empieza a las 4:50 de la ma­ñana y termina a las 10:45 de la noche, no es muy grato que lleguen los camiones, pero ellos argumentan además que se tira basura, y nosotros te­nemos una casa en renta que es la base, y los operadores ahí hace sus necesidades, la basura que se genera y es par­te de lo mismo que producen los vecinos que pasan, porque hay personas que se dedican a barrer y la guardan en la casa”.

Y agregó: “Hubo un in­conveniente, pusieron unos picos en las esquinas del coto Turquesa y empezaron a ha­ber daños que se ocasionaron las llantas, una llanta se tro­nó y estamos hablando de un promedio de 5 mil pesos que no se quieren hacer respon­sables por el daño que ellos ocasionaron, ahorita es una llanta y posiblemente Dios no lo quiera, pero puede ser un niño o un adulto mayor, tam­bién ellos se quejan de que los camiones se metan y se esta­cionan sus jardines, y por eso nosotros viendo este tipo de situaciones pusimos una solu­ción con los operadores, pero en lo que ya no hay solución es en que llegan y agreden a los choferes, y para evitar una confrontación nosotros nos movimos al primer triángu­lo que son aproximadamente 300 metros de la base, donde estamos protegiendo la inte­gridad del operador”.

Ante la negativa de los ve­cinos para aceptar la estación de servicio, los trabajadores, el sindicato, y los dueños de las unidades prefirieron tomar acciones por cuenta propia, trasladar la base a otro punto en donde no corran peligro los choferes que han sido, según dijo, agredidos por los mismos vecinos inconformes.

“Para evitar cualquier tipo de agresión, nosotros toma­mos la determinación más sana, hasta que las autoridades no pongan remedio, porque se le mandó una solicitud a Me­joramiento Urbano porque estos picos no tiene ningún tipo de respaldo legal, para que tengan ese tipo de auto­rización por el ayuntamiento, pues tuvieron que darles un permiso los del ayuntamiento, y no es así”.

A la espera de que las autoridades municipales de Tonalá tomen parte en este asunto, los representantes de la ruta seguirán brindando el servicio, aunque permanece­rán también con la base en la nueva ubicación, esto hasta que cese la utilidad por parte de los inconformes.