No hay clientes, lamentan en el centro tapatío

Si las empresas y negocios en general la están llevando pesada, a quienes tienen puestos pequeños en las calles se les está haciendo imposible llevar el pan a la casa

Por Rafael Hernández Guízar

“Estamos aquí con la esperanza de la gente que va pasando, pero realmente no hay ventas, nada de venta, ahora sí que venimos con la esperanza de tener aunque sea algo para arrimar a la casa, pues aquí estamos”, comentó Aurora Ramírez, quien no puede quedarse a hacer cuarentena, ya que de hacerlo, no come/Foto: Francisco Tapia

“Estamos aquí con la esperanza de la gente que va pasando, pero realmente no hay ventas, nada de venta, ahora sí que venimos con la esperanza de tener aunque sea algo para arrimar a la casa, pues aquí estamos”, comentó Aurora Ramírez, quien no puede quedarse a hacer cuarentena, ya que de hacerlo, no come/Foto: Francisco Tapia

“Nos estamos muriendo de hambre porque no hay trabajo”, dijo una comercian­te del centro de Guadalajara ante el aislamiento por el co­ronavirus.

Aurora Ramírez, una mu­jer que es madre soltera con dos hijos que mantener, ha tenido que hacer a un lado las medidas de protección para buscar la manutención de ella y de sus hijos, vende dulces y refrescos afuera del Parque Aguazul en Guadalajara.

“No pues, no hay ventas, nos cerraron el parque, la gen­te no viene, antes teníamos un poquito más de gente cuando estaban los estudiantes reco­giendo los vales, pero ahora ya ni ellos vienen, ya les can­celaron y los mandaron a otro módulo hasta el martes, pero a partir del martes también la suspendieron los vales y pues estamos aquí con la esperanza de la gente que va pasando, pero realmente no hay ventas, nada de venta, ahora sí que ve­nimos con la esperanza de tener aunque sea algo para arrimar a la casa, pues aquí estamos”.

Dijo también que para las personas en el gobierno es fácil hablar de un aisla­miento ya que ellos tienen un sueldo seguro, mientras que personas como ella y sus hijos, viven al día.

“Pues yo creo que eso es para la gente como ellos, del gobierno, que tienen un sueldo y les pagan a la quincena, porque nosotros vamos al día, tenemos que salir a buscar el pan de nuestros hijos, y si queremos prevenir el conta­gio, pero no hay dinero para quedarnos en casa“, agregó.

–¿A ustedes nadie les apo­ya entonces?

–Pues no, porque si no ve­nimos aquí a trabajar no hay dinero para llevar a la casa, entonces tenemos que venir a ver qué sale. Yo soy sola y tengo dos hijos, no hay apo­yos en casa, por eso tenemos que venir mis hijos y yo para acá, si tuviera apoyos en casa pues allá me quedaba pero no hay, tengo que trabajar, no tengo de otra.

Al igual que esta mujer, muchas otras personas de­ben arriesgarse ante la crisis sanitaria, pues de no salir a trabajar, simplemente no tie­nen manera alguna de llevar el sustento a sus familias.