Se desentendieron de compromisos, acusan afectados por presas
En el centro de Guadalajara protestaron colectivos en favor de una nueva cultura del agua, pues señalan que obras como El Zapotillo, en Jalisco, y Milpillas, en Zacatecas, acabarán con sus comunidades y terminarán por privatizar el vital líquido
Por Rafael Hernández Guízar

Se afectará a miles de personas con los megaproyectos impulsados por el gobierno federal y avalado por los gobiernos de Jalisco y de Zacatecas; lo peor es que los mandatarios dicen a los afectados que los apoyarán, y por el otro facilitan las cosas a los desarrolladores/Foto: Francisco Tapia
Jaliscienses y zacatecanos protestaron ayer en el centro de Guadalajara en contra de la construcción de la presa El Zapotillo en Jalisco, y Milpillas, en Zacatecas.
Aseguraron que los gobiernos estatales y el de la federación les han mentido, ya que pese al compromiso de escuchar sus peticiones para que no les quiten sus tierras y desaparezcan comunidades, las obras siguen su curso.
María González Valencia, la coordinadora representante del Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (Imdec), señaló que el modelo de las presas es obsoleto, y que tanto en Jalisco como en Zacatecas pone en serio riesgo no sólo a comunidades que serán forzadas a desplazarse, sino que además resultan nocivas para el equilibrio sustentable.
“La presa Milpillas (en Zacatecas), y la presa El Zapotillo (en Jalisco), estarían ocasionando la inundación y el desalojo de comunidades tanto de Zacatecas como de las comunidades campesinas de Los Altos de Jalisco, como se ha dicho muchas veces está totalmente demostrado que las presas son una tecnología obsoleta que genera impacto social irreversible y que destruyen la naturaleza, que contribuyen al calentamiento global, y violan los derechos humanos, despojan a las comunidades de sus territorios, acaba con las especies, y sobre todo contribuyen a la privatización del agua”.
Por su parte, Antonio Sánchez comisariado ejidal de El Potrero en el municipio de El Teúl, Zacatecas, denunció que al igual que sucede en Temacapulín, ellos se vería forzados a salir de sus casas debido a que también, el proyecto Milpillas les ocasionaría quedar bajo el agua.
“Se quiere construir una presa muy grande la cual nos perjudica a nivel municipal, porque es un prejuicio grandísimo que nuestros techos quieren bajo el agua, nuestras casas, nuestras pertenencias, todo quedaría bajo el agua, por esa razón protestamos contra esa presa, no queremos esa presa porque es presa de muerte, tanto para uno humano como para los animales silvestres. Por esa razón estamos aquí, por defender nuestras aguas del río Atenco, por ello quiero pedir perdón por nuestras faltas, porque no sabemos hablar pero sí tenemos el valor de defender nuestros derechos”.
Por lo que respecta al Temacapulín, se denunció públicamente lo que consideraron como un “engaño” por parte del gobierno federal, pues la obra se encontraba antes de iniciar funciones Andrés Manuel López Obrador como presidente de la República en 82%, lo cual aumentado hasta el 92%, es decir que se ha seguido trabajando ese es el compromiso del mismo presidente de que esto no pasaría.
Dijeron que se les había anunciado obras de mantenimiento para seguridad de los vecinos, pero resultó ser la continuidad de esta presa, que temen terminaría siendo concluida y esto, podría justificar su uso.
Asimismo, según información proporcionada por el Imdec, la construcción de presas en México y el mundo ha significado la fragmentación y destrucción de más del 60 por ciento de los ríos; en el año 2000, según la Comisión Nacional de Represas, existían 47 mil presas construidas, es decir más de la mitad de los ríos del planeta se encuentran representados, y esto, “ha significado el desplazamiento de más de 80 millones de personas en todo el mundo”.
Se indicó que México “no es la excepción”, y que según el informe de presas en el que participaron las comunidades de Temacapulín, Acasico y Palmarejo, existen en México más de 400 proyectos de presas lo que ocasionaría el desalojo “forzoso” de alrededor de 185 mil personas en el país.
