Hace falta de todo; Ismael del Toro no le mete ni un peso: Locatarios
En total abandono luce este punto comercial, que pese a los llamados pasa desapercibido para la administración del alcalde emecista
Por Rafael Hernández Guízar

Urge que la administración de Ismael del Toro asuma el control de este sitio, pues gran parte de los puestos están cerrados, y prácticamente en ruinas. Muchos lucen en obra negra, despedazados, Grafiteados. O son hogar de drogadictos e indigentes/Fotos: Francisco Tapia
Locatarios del mercado El Campesino en Guadalajara, lamentaron las pésimas condiciones en las que se encuentra su centro de negocios, dijeron que en el ayuntamiento tapatío no hacen caso a sus peticiones. Irma López, una de las locatarias de este sitio, dijo que al mercado no entra el ayuntamiento, algo que lamentaron pues debido a ese abandono es que no han podido prosperar a lo largo de los años.
“Sí, lo que pasa es que aquí entran muchos indigentes, aquí lo agarran hasta de casa, entonces batallamos mucho con la basura, yo tengo que pagar para que me limpien aquí porque a veces huele muy feo. Tengo que estar limpiando con cloro y todo porque la verdad me da vergüenza el mal olor”.
Indicó también que quisieran que tome la administración de Ismael del Toro el control de este sitio, pues gran parte de los puestos están cerrados, y prácticamente en ruinas. Muchos lucen en obra negra, despedazados, Grafiteados.
“Siempre aquí los administradores no quieren soltar su puesto, ojalá que alguien agarrara bien la dirección de aquí ya porque el mercado sí necesita arreglos, el mercado podría estar mejor”.
Por su parte Carmen Rodríguez, otra de las locatarias, indicó que es insoportable lo que deben padecer por la falta de apoyo.

Irma López, una de las locatarias del sitio, explicó que una de las problemáticas del lugar es que “entran muchos indigentes, aquí lo agarran hasta de casa, entonces batallamos mucho con la basura”
“Aquí hace falta de todo, necesitamos que nos apoyen mejorándonos los puestos, con un poco de agua, con seguridad, que aquí los rateros no nos están abriendo, porque aquí nadie vigila. Siempre hay una puerta por la que los rateros entran y salen. El administrador que tenemos se lo diga a estar viendo que la gente se vaya mejor, no le interesa”.
Fuimos testigos de las malas condiciones del lugar, y las quejas de quienes aún trabajan en este mercado, ya que el vandalismo pulula en su interior.
Quienes aún trabajan sus locales, o rentan alguno de los que no están en obra negra, indicaron que lo hacen porque es su forma de vivir, por lo que llamaron al alcalde para que tome el control de este concurrido mercado.
