Porfirio Muñoz Ledo minimiza los conflictos internos de Morena
Advierte sobre el verdadero riesgo para el proyecto de la Cuarta Transformacióncia
Por Álvaro Delgado

“Me preocupan mucho más el gobierno y el país que el partido; no se puede descomponer al nivel de que ya no sirva. Lo que es verdaderamente preocupante es la situación en el país. La inseguridad y la violencia. Es tremendo”, enfatiza Porfirio Muñoz Ledo/Foto: Cuartoscuro
Febrero 8, Ciudad de México (apro).- Con la experiencia de haber presidido dos partidos políticos, el hegemónico PRI y el opositor PRD, Porfirio Muñoz Ledo minimiza los conflictos internos de Morena y advierte que el verdadero riesgo para el proyecto de la Cuarta Transformación es la violencia criminal que no cesa.
“Me preocupan mucho más el gobierno y el país que el partido; no se puede descomponer al nivel de que ya no sirva. Lo que es verdaderamente preocupante es la situación en el país. La inseguridad y la violencia. Es tremendo”, enfatiza Muñoz Ledo.
Impulsor y “coautor” de la Cuarta Transformación, cuyo ciclo histórico prevé que dure tres sexenios, que se inician con el del presidente Andrés Manuel López Obrador, advierte que el fenómeno criminal es el obstáculo. “El gran problema de este ciclo es la violencia”.
Añade: “El problema del país es, sin duda, la seguridad. Y ni modo de que estemos echando la culpa a los de atrás, como el neoliberalismo. Aquí sí nos la heredaron: La violencia se desató en nuestro país en el gobierno de Felipe Calderón”.
–¿Ve usted que la violencía pueda minar al gobierno?
–No veo un gobierno calcáreo, es decir, que se endurezca. No lo veo. Pero hay que tener cuidado, no estamos apostando a una confianza ciega. El gobierno debe ser muy poroso al movimiento de la ciudadanía y atender demandas inmediatas.
A un año del inicio del gobierno, que fue también el más violento en la historia contemporánea, con más de 34 mil homicidios dolosos, reconoce que si bien López Obrador resolverá problemas, también dejará pendientes. “El sexenio va a terminar, como todos, con muchos problemas. ¡Es el sexenio de arranque del nuevo periodo!”.
–¿Va a terminar el sexenio con muchos problemas?
–Todavía, claro, porque estamos arrastrando con el pasado, con el tema de la violencia. Va a terminar con muchísimos problemas que existen, pero va a crear bases para otro periodo, nuevas instituciones, nuevas formas de conducta, va a reducir sensiblemente el tema de corrupción y va a distribuir suficientemente el ingreso. Ese es un tema muy complicado.
En entrevista sobre Morena, su partido, el diputado federal insiste en que el conflicto entre facciones y la judicialización de su vida interna es un tema “muy secundario y muy efímero”, porque el principal problema para cimentar un nuevo ciclo histórico de tres sexenios, que apenas se inicia, son –insiste– la inseguridad y la violencia.
A sus 87 años, Muñoz Ledo cree que el diputado federal con licencia Alfonso Ramírez Cuéllar es el indicado para encabezar Morena, tal como lo decidió el VI Congreso Nacional Extraordinario, impugnado por la secretaria general, YeidckolPolevnsky.
Muñoz Ledo explica la crisis de Morena por la disputa de las candidaturas a diputados federales, gobernadores, alcaldes y diputados locales, además de la falta de organicidad que ha arrastrado la izquierda en su historia.
Sin embargo, aclara que el éxito o el fracaso de Morena en la elección intermedia de 2021 está fincado en el presidente López Obrador, cuya aprobación es de alrededor de 70%.
–¿Los conflictos en Morena no ponen en riesgo la mayoría en la Cámara de Diputados y al gobierno?
–No lo creo, porque depende mucho más de que Andrés Manuel como presidente conserve el nivel de aceptación de la gente.
Sobre la relación de López Obrador con Morena, Muñoz Ledo cree que es positivo que se mantenga esa separación: “El tema aquí es que el presidente no interfiere en las cosas del partido; es la verdad, él está ocupado en otros menesteres”.
–¿Y no debe intervenir?
–Yo creo que no, porque o gobierna o se mete. Aquí el tema son las candidaturas.
Crítico de algunas decisiones de López Obrador y su gobierno, como la política migratoria y sobre los organismos constitucionales autónomos, Muñoz Ledo niega ser un disidente, como sí lo fue en el PRI y en el PRD ante Cuauhtémoc Cárdenas.
–¿Se puede hablar ya de un cambio de régimen?
–En ese sentido estaríamos hablando de un cambio de régimen. Es cuando menos un cambio de ciclo, un cambio de periodo y muy probablemente un cambio de régimen, que es lo que estaríamos esperando los que creemos en eso.
–Ante esto, ¿qué representa el pleito de Morena?
–Me parece muy secundario y muy efímero. Habrá otras maneras de expresión política. Desgraciadamente no viviré para verlo.
“¿Qué va a pasar aquí? Lo que a mí me gustaría, lo que yo desearía, porque desgraciadamente ya no lo voy a vivir –eso sí ya no tiene remedio, porque la edad pasa– que este ciclo terminara bien, en un mismo sentido, con paz social”.
