Exigen María Elena Limón rescatar la zona, que no los deje en el olvido

A diario hay robos a persona, a negocio y a casa-habitación; no hay freno a los delincuentes, pese a las denuncias a la comisaría

Por Rafael Hernández Guízar

“Pues sí nos hace falta más vigilancia policiaca, antes la teníamos y era más tranquila, ahorita es un desorden la colonia”, denunciaron vecinos/Fotos: Francisco Tapia

“Pues sí nos hace falta más vigilancia policiaca, antes la teníamos y era más tranquila, ahorita es un desorden la colonia”, denunciaron vecinos/Fotos: Francisco Tapia

Habitantes de la colonia Las Juntas, en San Pedro Tlaquepaque, clamaron ayer por ayuda de la presidente municipal María Elena Limón García, pues la inseguridad es insoportable, según dijeron.

Habitantes y comerciantes de esta colonia a las orillas de la ciudad, dijeron que a diario hay robos a persona, al negocio, y a casa-habitación, algo que pese a las denuncias no hay freno aparente por la policía municipal.

“Pues sí nos hace falta más vigilancia policiaca, antes la teníamos y era más tranquila, ahorita es un desorden la colonia, y a través de ustedes, queremos hacer un llamado a nuestra presidenta para que no se olvide de Las Juntas. Nos hace falta que nos manden más vigilancia de los comercios, anteriormente como digo, pues si había vigilancia, si fuera como antes se calmaba; los policías pasan y hacen sus rondines pero no es suficiente, necesitamos que haya policías a pie, sobre todo en el área comercial principalmente”, dijo Isaías Barajas, uno de los vecinos entrevistados.

Según los ciudadanos, hace falta la presencia no sólo constante, sino de planta de los uniformados, para poder evitar la comisión de delitos patrimoniales como el robo, que es el que más aquejan a la población, así como a los visitantes a este importante centro comercial.

“Mire así va a seguir esto todo el tiempo, mucha muerte, mucho vandalismo, inseguridad, porque ya no hay patrullas por las calles”, lamentó Esperanza, otra de las vecinas entrevistadas por Página 24.

Otro un factor que detona la inseguridad, es el paso del ferrocarril. Los entrevistados señalaron que aunque hubo trabajos de remodelación administraciones atrás, concretamente cuando Miguel Castro Reynoso era el alcalde por segunda ocasión, persiste como un factor detonante de problemas.

El paso mismo de el ferrocarril hace que el tráfico sea compacto, que continúen los riesgos de atropellamiento, y sobretodo, que aunque los mismos vecinos no están de acuerdo, personas en situación de calle, o que van de paso y se quedan en la zona, o de muy extrema pobreza, hagan sus casas a la orilla de la vía.