Alejandro Solalinde llama a “plan emergente” para protegerlos
Tanto las autoridades como la sociedad civil tienen una “papa caliente” entre las manos, pues están llegando refugiados de otros países, quienes “buscan cómo integrarse a la sociedad civil”, ante la nula posibilidad de llegar al otro lado
Por Rafael Hernández Guízar

“Ya no podemos esperarnos nada más, tenemos que ir por ellos, tenemos que ver qué necesitan y en base a eso hacer una acción integral para poder de verdad acompañarlos, para ayudarlos”, pues la situación está aquí y es necesario atenderla, explicó el sacerdote-activista/Foto: Cuartoscuro
Jalisco, y concretamente Guadalajara, al paso del tiempo se está convirtiendo en una ciudad receptoras de migrantes, que urge a las autoridades un plan emergente para salvaguardar sus derechos, sentenció ayer el sacerdote y activista Alejandro Solalinde.
Al participar en un foro sobre migración, el activista por los derechos de los migrantes dijo que debe estar al pendiente de la autoridad de jalisciense, así como la sociedad, ya que el paso de las caravanas de migrantes provenientes no sólo de Centroamérica sino incluso de Haití, requiere acciones de acompañamiento para los que vienen en calidad de “refugiados”.
“Aquí en este momento, tenemos una papa caliente para los jaliscienses, para los que viven en Guadalajara, para las autoridades municipales, para las autoridades estatales, para las autoridades eclesiásticas, y para la sociedad civil también. Van a llegar y están llegando refugiados, en calidad de refugiados, son personas de otros países que están buscando cómo integrarse a la sociedad civil, entonces Guadalajara como está pasando en otras ciudades, tienen que pensar cómo le vamos a ayudar, cómo va a haber una coordinación con las autoridades para que esto se haga”.
Alejandro Solalinde dijo que al menos por parte de la Iglesia católica hay dos posibles refugios en los que se brindará apoyo a las personas que buscan asilo: FM4, y el albergue ubicado en el Cerro del Cuatro.
“Ahí se puede prestar un poco de atención, pero no toda, porque acuérdense que o se acompaña a los migrantes, o se les espera, porque hoy ya no podemos esperarnos nada más, tenemos que ir por ellos, tenemos que ver qué necesitan y en base a eso hacer una acción integral para poder de verdad acompañarlos, para ayudarlos”.
Recordó también el caso de los éxodos de personas migrantes provenientes de Centroamérica con destino a los Estados Unidos, que en su paso por México causaron furor. Dijo que estas caravanas fueron manejadas de forma inadecuada, incluso que en algunos casos la misma promoción que se les dio en redes sociales y medios de comunicación ocasionó que a su llegada en Estados Unidos se les deportara de inmediato, por ello dijo que ahora el modo de migrar ha cambiado.
“Las caravanas que irresponsablemente fueron conocidas, acarreadas en el mejor de los casos porque hay muchos casos de traficantes de personas, han sido estrelladas en las fronteras ocasionando el problema internacional que ahora tenemos, y entonces ni para Dios ni para el diablo, porque ya no pueden desplazarse masivamente a las personas, ahora ya no pueden hacerlo más que con papeles; hay muchas posibilidades de actuación”.
Además de Alejandro Solalinde, algunos otros “especialistas“ fueron convocados para hablar del fenómeno migratorio.
Entre las propuestas que se dieron, destacó lo que algunos consideraron como disparates, mismas que van desde otorgar diputaciones a los migrantes, hasta espacios en el Senado, bajo el argumento de la gran cantidad de personas que representarían, aunque en otros países.
