Se convierten en los peores jueces de ellas mismas: Hanne Ortavik
Escritora y activista noruega acompañada de especialistas en lengua, señaló que antes que buscar la equidad en el lenguaje, es necesario luchar por cuestiones más básicas
Por Rafael Hernández Guízar

En la charla con jóvenes, la escritora noruega Hanne Ortavik pidió a las manifestantes que no se satanicen la femineidad, sino por el contrario, se goce como parte de la misma naturaleza de la mujer/Foto: Cortesía
Feministas exigieron ayer a los colectivos que “luchan por las mujeres“ que se concentren en lo importante, y dejen de satanizar la feminidad, antes que ocuparse de disparates como el lenguaje incluyente.
Hanne Ortavik, escritora y activista noruega, dijo que la forma en que se han conducido muchos de los grupos feministas lejos de lograr conciencia en la sociedad, ha generado rechazo de muchos a esta lucha.
Aseguró que por desgracia, son las mismas mujeres las que han generado condiciones adversas para las mujeres, o sea, que las mujeres se convierten en los peores jueces de ellas mismas, algo que de no cambiar, terminará por desvirtuar del todo este movimiento.
Aseguró que en su experiencia no sólo por provenir de Noruega, un país europeo en el que se legisló sobre el aborto hace 50 años, sino por ser estudiosa del tema, avizora que la manera en que el feminismo en otras latitudes como Latinoamérica, si bien han logrado avances para combatir la violencia contra la mujer, es necesario replantear el sentido y la forma en que se quiere seguir con rumbo al año 2020.
Hanne Ortavik resaltó que en su país se ha entendido la necesidad de compartir entre hombres y mujeres incluso la crianza de los hijos al grado que ambos gozan de derechos y obligaciones, por ejemplo para pedir licencia de un año por maternidad o paternidad.
Finalmente, pidió a las manifestantes que no se satanicen la femineidad, sino por el contrario, se goce como parte de la misma naturaleza de la mujer.
Por su parte, Concepción Company, otra de las activistas que participarán en el foro feminista, fue contundente al señalar que el movimiento debe reencauzarse y dejar de atender nimiedades como el lenguaje incluyente, que termina por desvirtuar todo y excluir a hombres y mujeres.
Concepción Company señaló que no se debe permitir distracciones y menos con algo que es peligroso y excluyente pues lejos de reconocer y dignificar a la mujer, distrae de asuntos torales como el derecho a la mujer para decidir sobre ella misma, o a ser tratada con igualdad, por ejemplo.
Sostuvo que más que ser políticamente correctos, debería centrarse el debate en que no se niegue a las muertes la participación en ningún espacio por el hecho de ser mujer, pero que no por serlo se le tenga que incluir, es decir, que se trabaje por una verdadera igualdad e inclusión, algo que dista de sólo cambiar letras y buscar géneros en las palabras.
