“Estrategia de abrazos no balazos hundirá al país”

Reclama Alfaro a López Obrador en apertura de la FIL

El gobernador de Jalisco señaló que no se puede guardar silencio “cuando se pretende imponer una idea monolítica de lo que significa lo nacional”; dijo que al expresar sus ideas no busca confrontar al Presidente, sino “ayudarle a transformar a México”

Por Gloria Reza M.

“Las declaratorias de guerra a la delincuencia fueron un fracaso, sí, pero vamos a hundir al país si pensamos que a quienes quieren someternos generando miedo hay que darles un abrazo”, tronó el gobernador de Jalisco sobre las “políticas erradas” del presidente López Obrador/Foto: Cortesía

“Las declaratorias de guerra a la delincuencia fueron un fracaso, sí, pero vamos a hundir al país si pensamos que a quienes quieren someternos generando miedo hay que darles un abrazo”, tronó el gobernador de Jalisco sobre las “políticas erradas” del presidente López Obrador/Foto: Cortesía

(apro).- Du­rante la ceremonia de apertu­ra de la trigésima tercera edi­ción de la Feria Internacional del Libro (FIL 2019) y tam­bién en la entrega del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances a David Huerta, el presidente de la FIL, Raúl Padilla, y el gobernador del estado, Enrique Alfaro coin­cidieron en mostrar su des­acuerdo con la actual política del presidente del país, An­drés Manuel López Obrador.

En lo particular, Raúl Pa­dilla lamentó que las perspec­tivas en materia educativa y de cultura sufran un rezago, al no haber sido prioridad en los sexenios pasados, y esperaba que con la actual administración fuera distinto al redefinirse las prioridades tanto en las políticas como en el presupuesto.

“Esperaríamos ahora que se despliegan fuertes impul­sos transformadores en el país, estos rubros fueron el principal pivote del desarro­llo nacional”, comentó el pre­sidente de la FIL.

Prosiguió: “Compartimos el propósito de llevar la edu­cación superior al mayor nú­mero posible de jóvenes, y el de brindar apoyos a los secto­res más vulnerables, pero jus­tamente por ello, resulta difí­cil entender que para efectos prácticos en el presupuesto federal se recorta el financia­miento a las universidades pú­blicas, y se frene su capacidad de crecimiento, y mejora de calidad, cualquier alternativa que no ponga énfasis en la ca­lidad del aprendizaje, corre el riesgo de perpetuar la inequi­dad, en lugar de aminorarla”.

Recalcó que en materia de cultura es necesario con­tar con más y mejores meca­nismos de participación de la sociedad, y que se permita una política que “favorezca la economía creativa”.

Aunque reconoció las de­cisiones que ha tomado en su ramo, la titular de Cultura fe­deral, Alejandra Frausto por Guerrero, pero dijo que hay acciones “que loables en su propósito esencial, creemos que no apuntan en esa di­rección, por encomiable que resulte la idea de llevar más libros a más lectores las sola difusión de obras fundamen­tales de la literatura universal y mexicana, sin la apertura de mayores espacios editoriales a nuevos talentos, pensado­res o literatos, corren riesgo de restringir la posibilidad de acceso a nuevas voces e ideas por parte del público lector estrechando con ello los be­neficios de la lectura”.

Por su parte, Enrique Alfa­ro, gobernador de Jalisco se­ñaló que no se puede guardar silencio “cuando se pretende imponer una idea monolítica de lo que significa lo nacional”.

Mencionó que es el mo­mento de exponer de frente lo que se piensa, y que solo se dice en privado.

“Basten tres ejemplos al respecto, las declaratorias de guerra a la delincuencia fue­ron un fracaso, sí, pero vamos a hundir al país si pensamos que a quienes quieren some­ternos generando miedo hay que darles un abrazo. Había que desmantelar el viejo ré­gimen, sí, pero cometeremos un error histórico si justifica­mos la destrucción del orden institucional y del Estado de derecho, a partir de la premisa que nada funciona.

Era urgente separar el poder económico del poder público, sí, pero vamos a co­lapsar nuestra economía si profundizamos la desconfian­za y el temor en el sector pri­vado, simulando una relación estrecha que se limita a actos protocolarios por las cúpu­las”, expuso Alfaro.

Aclaró que al expresar sus ideas, no busca confrontar al presidente, López Obrador, sino al contrario quiere ayu­darle a “transformar a Méxi­co, (…) por eso vamos a ha­cer lo que nos toca, para que el gobierno nacional corrija el rumbo en agenda fundamen­tales, desde el cumplimiento cabal de los compromisos de París en materia de cam­bio climático hasta la imple­mentación de una auténtica transformación estructural de nuestro modelo educativo. No más silencio, no más cabezas agachadas, eso no le sirve a México”.

Durante su intervención el rector general de la Universi­dad de Guadalajara, Ricardo Villanueva habló del éxito de la FIL al comparar la prime­ra edición que se realizó en 1987, con la penúltima.

Recordó que hace 33 años hubo 150 mil visitantes, el año pasado fueron 818 mil 810, antes eran 12 mil 180 metros cuadrados de feria con 219 stands, ahora son 60 mil metros con 458 espacios.

Luego de la entrega del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, el gana­dor, David Huerta expresó que no sentía merecedor por tal reconocimiento, pero dio las gracias.

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